✍️ La Organización Comuna P’urhépecha, el Colectivo Ireta P’urhépecha y la Pagina Comunitaria Purhepecha org convocan al Conversatorio las Autonomias y la Suprema Corte de Justicia de la Nación: Derechos Colectivos en Disputa ✊
1.- El devenir histórico de la autonomía p’urhépecha / Pavel Ulíánov Guzmán.
2.- Autonomía para la economía / Marco Ricardo Tellez.
3.- La política comunal como fuente para la construcción de nuevas leyes y resolución de controversias / Juan Alejandro Cortez Rangel.
4.- Declaraciones internacionales y la legislación mexicana respecto a las autonomías de los pueblos originarios / Leandro Espino Cordova.
El feminicidio de Mahsa Amini en Irán tras ser detenida por la “policía de la moral” ha causado revuelo a nivel internacional como dentro del mismo país. Grandes protestas dejan ver la rabia y el horror de las mujeres frente a este hecho al que la policía de Irán calificó como un hecho “desafortunado” y que, a la vez, respondió con violencia y represión para frenar las manifestaciones. La opinión internacional ha centrado la discusión siguiendo el guión establecido por el mundo occidental; “todo lo que no es occidente -norte global- es bárbaro, malo, antidemocrático y contra la libertad”. Sin embargo, este hemisferio global donde supuestamente reina la modernidad, no se encuentra exento, ya que tanto aquí como allá la policía y el Estado se han mostrado iguales.
En Ecuador, el feminicidio de María Belén Bernal dentro de la Escuela de Policía, así como la seguidilla de hechos relacionados a la investigación del delito ha causado y despertado la furia de las personas, quienes se han convocado en plantones y marchas para exigir verdad y justicia. Al igual que en Irán, aquí la policía y el ministro de Interior han calificado al hecho como un acto ejecutado por “malos elementos”, a la vez que atacan a quienes los denuncian, como es el caso de Eli, madre de María Belén; lo mismo que sucedió en Colombia cuando “manzanas podridas” (haciendo referencia a elementos de las fuerzas armadas) secuestraron y violentaron sexualmente en grupo a una niña de 12 años perteneciente a la comunidad indígena embera-chamí1; como pasó con el asesinato en pleno luz del día de George Flyod; de igual forma cuando salen a la luz investigaciones o noticias en las que la policía y el ejército se han visto inmersos dentro de otros casos de extorsión, asociación con bandas criminales y mafiosas, asesinatos, secuestros, robos y otro tipo de delitos frente a los que se supone su trabajo es actuar. Por solo mencionar algunos ejemplos.
Esto deja notar que no se trata de casos aislados, sino de un problema estructural que no se soluciona con aislamiento, separación de la institución o con cursos de formación en derechos humanos para quienes integran sus filas –salida fácil y nada efectiva de los gobiernos populistas para calmar el descontento social-. La policía y las fuerzas armadas son un pilar fundamental para el Estado-nación. El Estado tiene el monopolio de la violencia, es el único que puede usarla “legalmente” y lo hace a través de estas instituciones. Históricamente estos aparatos han servido para mantener y proteger los privilegios de las élites, los intereses del gran capital y, por ende, la propiedad privada.
De ahí que la violencia dentro de su forma de actuar es inherente a la naturaleza de la propia institución sin importar el gobierno, tiempo o lugar. No podemos olvidar las dictaduras y masacres dónde la policía y los militares han tenido un rol principal ¿no fueron estas instituciones quienes mataron, torturaron, persiguieron y desaparecieron a miles de personas?, así como no podemos olvidar que los golpes militares fueron parte de una estrategia geopolítica de dominación; ¿No fueron las mismas quienes realizaron los mismos actos deleznables en los recientes estallidos sociales que se levantaron frente al avance neoliberal?
Asesinan a un mujer en un recinto policial, como asesinaron a cientxs en contexto de encierro, como lo hacen con lxs empobrecidxs y racializados, al igual que asesinan a manifestantes-huelguistas, defensores y luchadores sociales; desaparecen y buscan aquietar a todo lo que a lxs de arriba les parece incómodo; cercan territorios enteros para darles paso a las transnacionales y reprimen como una práctica institucional para fomentar el miedo en la población y todo esto no como una política de institución, sino una política de Estado. Práctica que luego se vuelve social, debido a que la lógica de institución se expande hacia las formas de relacionamiento, de ahí los casos que han surgido. La policía es feminicida porque el Estado es patriarcal, la policía es racista porque el Estado es colonial, la policía es clasista porque el Estado es capitalista.
Por ende, ¿que son ellos si no solo la fuerza mercenaria que el Estado usa para controlar y mantener el sistema patriarcal-colonial-capitalista? No es novedad que además de lo descrito, dentro de lo cotidiano este aparato esté muy presente en la mayoría de los espacios. Si existen problemas interpersonales o actos que vayan en contra de lo convenido en el pacto social-constitución-leyes ¿no es esta institución quién aparece en primera instancia? ¿a quién se supone han estipulado deben recurrir las personas?
En los años recientes se ha venido posicionando un discurso de seguridad frente al agravamiento de las problemáticas sociales que son producto de la cuestión social propia del sistema, con lo cual también se ha puesto todas las condiciones necesarias para que estas instituciones actúen con mayor legitimidad e impunidad. El Estado dota de todo el instrumental, condecora, enaltece y crea todo un mecanismo para hacer de esta institución un mal necesario y así evitar amenazas que lo hagan tambalear; el Estado controla la vida de esa forma.
Por consiguiente, el centro de la discusión no debe estar centrado en la reformación de estos aparatos ni la depuración de sus elementos, sino en la eliminación de estos aparatos; ¿Es posible una vida sin policía? Esto más que una pregunta, representa una necesidad urgente. Como movimiento social debemos tenerlo dentro de nuestro horizonte de lucha, ya que, así como ha habido muy poca interpelación hacia el sistema carcelario, también lo ha habido hacia el sistema policial que va de la mano. ¿Tomar el poder dentro del Estado para qué? ¿Para usar esos mismos aparatos que ahora señalamos como asesinos? ¿Qué cambiaría?
Por ello, debemos arrebatarle al Estado ese poder absoluto que se ha empeñado por tener sobre nuestras vidas, la única manera de hacerlo es prescindiendo de él y de sus instituciones como la policía para desmantelar el monopolio de la violencia. Ya no aguantamos más el genocidio sistemático al que nos han sometido como mujeres, muestra de ello son las manifestaciones y la impronta fuerte de aquellas que le paran la mano al Estado denunciándolo. “La policía no me cuida, me cuidan mis amigas” es uno de los gritos que se escuchan en las manifestaciones y más que ello, es una realidad, puesto que el entramado solidario es lo único que nos permite resistir frente al embate del sistema, la cuestión es volver ese entramado una organización para la transformación fuera del Estado como lo han demostrado ampliamente luchas anti patriarcales revolucionarias. Ese horizonte es la única opción posible.
El Estado no nos cuida, nos cuida la comunidad, por ello debemos apuntarle a otro tipo de organización, orientarnos a la construcción en comunidad; transformar el sentido que tenemos sobre lo que llamamos justicia, paz y seguridad de forma tal que estas no sean pensadas bajo la lógica de la defensa de la propiedad privada, sino de lo comunitario (como lo que hacen revoluciones espejos como la Kurda y el Zapatismo); recomponer el tejido social construyendo otras formas de vivir sin las lógicas de los sistemas de dominación para frenar la maquinaria de muerte que nos lleva al abismo al que nos quieren empujar. Nuestra lucha es por la vida, por ello nuestra lucha es por un mundo donde el Estado y su violencia no tengan cabida.
Llegamos a la penitenciaria de Ezeiza, nos anunciamos en la entrada Eleonora Pedot Directora del CAFI y Deolinda Carrizo del Pueblo Originario Vilela, actual Directora de Genero e Igualdad de la Subsecretaria de Agricultura Familiar, Campesina e Indigena – SAGyP’ Mtrio de Economía. Luego de la revisión a los alementos de vestimenta, alimentos dulces ingresamos para esperar el turno para visitar a las hermanas Mapuches presas politicas. Nuevamente, personal oficial , nos dicen que ropa negra no se puede ingresar, porque el personal tiene ese color de uniforme, pero ivan a hacer una excepción por que las internas no tenian para cambiarse. Pasamos a una sala de visita, esperamos a las hermanas Luciana Jaramillo, Débora Vera, Florencia Melo y Andrea Despo Cañuqueo, posteriorir a la presentación de cada una, las hermanas escucharon los saludos de los hermanos y hermanas que habian enviado desde diferentes comunidades y familiares. Nos relatan el proceso que han vivido desde las 8hs en el territorio. “Llegaron muchos, disparaban gases lacrimogenos, agarraron a las mujeres con los niños y una mujer embarazada, Nos decian que nos tiremos al piso o nos mataban ¿Como la embarazada se va a tirar al piso?, las otras que tenian las criaturas en el brazo, como se va a tirar al piso? Andrea le dijo a un uniformado, son nazis? Y éste le respondio que a mucha honra!” Mientras las trasladaban, un grupo de uniformados fueron al monte por quienes se resguardaron en las montañas, entre ellos un hijo de luciana de 8 años, la sobrina de 6 y 9 años y otrxs mas. “Cuando nos trasladan a La requisa y todo eso. Requisaban las mantitas de los bebes, y los pañales. Se quedaron con nuestras pertenencias y supuestas cosas peligrosas que teníamos como archavay, y después cuando nos llevan a PSA, nos sacan el traniue (la faja), también nos querian sacar el nelonco y ahí ya nos pusimos firmes dijimos bueno NO basta, y eso nos lo dejaron, porque les dijimos del convenio, y que es nuestra vestimenta que es nuestro derecho cultural y demás y lo dejaron. Y en CAVIA, también cuando nos fueron, nos desnudaron un montón de veces, nos revisaron un montón de veces. Ayer por ejemplo a mi, uno me estaba espiando. Un milico, por una puertita que se ve. Eso fue en la U28” “Nosotros estamos detenidas desde el martes, desde el martes nosotros no nos hemos podido higienizar ni nada y bueno, no se, no se cuanta ya… ya perdi la cuenta de cuantas veces nos hicieron quedar pero sin ninguna ropa, y así teniamos que movernos así y mostrar EL CUERPO” “Y además, ellos lo que les importa es si tenemos machucones o rasguños, pero todo el maltrato psicologico y la humillación que tuvimos, eso no se toma como algo violento y nos hicieron ir así al baño del avión que es 50 x 50 con esposas, entonces, lo más incómodo. Eso no, fue re feo. Fuimos en avión esposadas. No sabíamos a dónde. Nos decían ya se van a enterar cuando lleguen. No nos decían para qué, quién dio la orden, no nos decían nada. Y entonces se me venían un montón de imágenes” decian. “Ayer viajamos con nosotras encadenadas, con una cadena, que desde el piso pasa por entre medio de las piernas y va a las esposas, así viajamos nosotras ayer hasta acá” (a la penitenciaria de Ezeiza) Entonces dijimos, no se si viajamos así, después de todo lo que pasamos. Faltaba que nos ejecuten nomas ya. Bueno en qué momento nos van a fusilar nomas, porque.. Nos hicieron poner de espaldas también. Nos esposaron y nos pusieron de espaldas, mirando a la pared. En la U28.” “Y nos costó muchisimo hablar con la abogada que pedimos hablar, fue una lucha. De gritar, de hacer escándalo, de decir y bueno también, ya desde PSA fue así, desde estar allá en Bariloche. Y todo el tiempo nos mentían, nos decían que nos iban a poner juntas. Me decían, tenés el número de la abogada, y no, no lo teníamos nosotras, si no teníamos nada, no nos dejaban tener nada. Entonces nos pusimos a hacer escandalo y bueno ahí se pusieron a rastrear el número de la abogada y
pudimos hablar, pero eran las once de la noche, desde que nos detuvieron a las ocho de la mañana, a las once de la noche pudimos hablar con la abogada” Luego de la indagatoria, de hoy a las 16hs, se iban a enterar porque estan detenidas. Las mujeres siguen haciendo huelga de hambre, afirman que van a sostener esta medida hasta que esten en libertad y en su territorio. Piden, que afuera se siga la movilización, que se siga visibilizando toda la lucha que lleva adelante la Comunidad Lof Winkul Mapu, del Pueblo Mapuche. “Que todos los pueblos se manifiesten y sea algo muy grande el 11 de octubre, es por los pueblos y la sociedad que quiere otra forma de vincularse SIN racismo, sin persecusión, sin odio” Viernes 7 de Octubre de 2022.-
En estos momentos en las afueras del espacio, la kasa Okupa Chiapas se encuentra sitiada por granaderos y ateneas. Hacemos responsables al gobierno de la ciudad de México y al gobierno federal y a todas sus instancias, de cualquier violación, abuso a los derechos humanos de lxs compañerxs que resguardan el espacio liberado.
Convocamos a todas las colectivas, colectivos, organizaciones sociales, medios independientes autónomxs y autogestivxs, individuas, individuos, defensorxs de derechos humanos, a todxs con quienes se han tejido redes de apoyo, solidaridad, lucha, para que lleguen a hacer presencia afuera del espacio.