Estamos re contentas porque a las 7 tenemos una cita ¡Uhhhh! Les esperamos para la transmisión de Dialogos enREDadxs, donde estaremos platicando con Cooperativa de Consumo La Imposible, La Red de Alimentación Autónoma Itacate y la Red de Comsumo solidario del Ecomún, de cómo es esto del tejer entre consumo y producción en la ciudad. Para entrarle sabroso a la platicada les proponemos abordar las siguientes preguntas: *¿Qué piensan de la relación consumo-producción? ¿Cómo construir una relación de cercanía y compromiso mutuo? *¿Cómo se sostienen estos proyectos en términos del trabajo? ¿Qué rol juegan los consumidores en ese sostén? *¿Cómo se valora el trabajo que hacen lxs productores poniendo trabajo también desde el consumo? ¿Asumiendo una responsabilidad de proveernos como consumidores? *¿Cómo caminar hacia que la producción esté garantizada? Que dejemos de producir en el vacío para luego ver si logramos vender. *¿Cómo se garantiza también que existan productos que las comunidades necesitan para consumir? ¿Cómo construimos juntxs la posibilidad de que los proyectos productivos alternativos puedan sobrevivir en el tiempo?
. Del francés vent d’aval ‘viento de abajo’. También “viento fuerte que sopla del sur” Impulsadas por los vientos esperanzadores de la dignidad de los pueblos zapatistas, nos lanzamos a la travesía de construir una cooperativa panadera. Como no sólo de pan vivimos, nuestra apuesta no es por el trabajo digno sino por la vida digna en su totalidad, una en la que podamos tener tiempo, energía, cuerpo, mente y corazón para desarrollarnos como personas y como colectividades, para luchar en otros frentes, para crecer y crear, para dejar de sobrevivir y empezar a vivir. Así, nuestra cooperativa es un proyecto político; a través de ella experimentamos la potencia transformadora de la autogestión y la autonomía y reconocemos la politicidad propia del trabajo colectivo como sostenedor de la vida en común. ¡Queremos que nuestra vida esté sostenida por nuestras propias (y colectivas) manos, nuestro propio sudor de nuestra propia frente! Con la fuerza del Vendaval decimos: “cooperativa panadera y algo más”
Sequías. Inundaciones. Sismos. Erupciones. Contaminación. Pandemias actuales y futuras. Asesinatos de líderes de pueblos originarios, de defensores de los derechos humanos, de guardianes de la Tierra. Violencia de género escalada hasta el genocidio contra las mujeres –el suicidio imbécil de la humanidad-. Racismo no pocas veces mal oculto detrás de la limosna. Criminalización y persecución de la diferencia. La condenación irremediable de la desaparición forzada. Represión como respuesta a demandas legítimas. Explotación de los más por los menos. Grandes proyectos de destrucción de territorios. Poblados desolados. Desplazados por millones, ocultos bajo la figura de “migración”. Especies en peligro de extinción o ya sólo un nombre en la carpeta de “animales prehistóricos”. Gigantescas ganancias de los más ricos de los ricos del planeta. Miseria extrema de los más pobres de los necesitados del mundo. La tiranía del dinero. La realidad virtual como salida falsa frente a la realidad real. Estados Nacionales agonizantes. Cada individuo un extraño enemigo. La mentira como programa de gobierno. Lo frívolo y superficial como ideales a alcanzar. El cinismo como nueva religión. La muerte como cotidianeidad. La guerra. Siempre la guerra.
La tormenta arrasando con todo, susurrando, aconsejando, gritando:
¡Ríndete!
¡Ríndete!
¡RÍNDETE!
Y sin embargo…
Allá, cerca y lejos de nuestros suelos y cielos, hay alguien. Una mujer, un hombre, unoa otroa, un grupo, un colectivo, una organización, un movimiento, un pueblo originario, un barrio, una calle, un poblado, una casa, una habitación. En el rincón más pequeño, más olvidado, más lejano, hay alguien que dice “NO”. Que lo dice quedo, que apenas se oye, que lo grita, que lo vive y lo muere. Y se rebela y resiste. Alguien. Hay que buscarle. Hay que encontrarle. Hay que escucharle. Hay que aprenderle.
Aunque tengamos que volar para abrazarle.
Porque, después de todo, volar es sólo otra forma de caminar. Y, bueno, caminar es nuestro modo de luchar, de vivir.
Así que, en la Travesía por la Vida, ¿qué esperamos? Esperamos mirarle su corazón de usted. Esperamos que no sea demasiado tarde. Esperamos… todo.
Doy Fe. SupGaleano. Planeta Tierra… o lo que queda de él.
«On lâche rien» en Francés, Español, Catalan, Euskera, Gallego. Interpretada por: HK et les SALTIMBANKS con LA PULQUERIA, TXARANGO, LA TROBA KUNG-FÙ, FERMIN MUGURUZA et DAKIDARRIA.
Asesinan a defensor de derechos humanos integrante de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal
Repudiamos la acción criminal que ésta imperando en los Altos de Chiapas
El día de hoy, alrededor de la 10:00 horas, en la cabecera municipal de Simojovel, fue asesinado de un disparo de arma de fuego Simón Pedro Pérez López (Simón Pedro), quien iba acompañado de su hijo, para hacer compras en el mercado. El Perpetrador iba en una motocicleta en movimiento desde donde le disparó de manera directa.
Simón Pedro era defensor de derechos humanos, vivía en la comunidad de Israelita, municipio de Simojovel, perteneciente a la Parroquia de Santa Catarina del municipio de Pantelhó, era catequista, integrante de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal (Las Abejas de Acteal), de la cual fue Presidente de la Mesa Directiva en el año 2020.
Desde su trabajo como integrante de Las Abejas de Acteal y como servidor de la iglesia, trabajó en la promoción y defensa de los derechos de los pueblos indígenas, desde esa labor había estado acompañando a comunidades que han denunciando la violencia, solicitando su cese y la búsqueda de justicia.
El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas repudia el asesinato de Simón Pedro Pérez López, abraza a su familia, así como a las y los integrantes de Las Abejas de Acteal y a todas y todos los servidores de la Parroquia de Santa Catarina, Pantelhó.
Exigimos a las autoridades del Gobierno del Estado de Chiapas una investigación diligente, garantizando la seguridad de la familia de Simón Pedro y de las y los integrantes de Las Abejas de Acteal.
Recordamos que el Pueblo Creyente de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, el pasado mes de mayo hizo un llamado para la paz indicando que: “La exigencia de justicia también fue el motor que nos llevó a levantarnos como Pueblo Creyente. Hoy como ayer seguimos exigiendo y construyendo justicia, el bien común y la paz. Esta paz que anhelamos no es quedarnos callados, calladas o tranquilas tranquilos es anuncio y denuncia, es acción colectiva”.
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México 5 de julio de 2021 Boletín No. 9
Durante ese andar sufrimos el golpe certero del mal gobierno, quien criminalizó al pueblo yaqui y apresó sin ninguna prueba a los compañeros Mario Luna y Fernando Jiménez, así mismo, obligó a Tomás Rojo al exilio del Territorio Yaqui. Pese a la tortura física y emocional, las autoridades estatales y federales no lograron doblegar la férrea voluntad de la Tribu Yaqui. Con ello, quedó demostrado, otra vez, el desprecio a los pueblos originarios y el desconocimiento de la resistencia de tan digno pueblo.
Durante su exilio, Tomás Rojo continuó como vocero, participó en innumerables foros de denuncia y presionó a diferentes dependencias del gobierno para el cese del despojo del agua, incluida la SEMARNAT; De igual forma, luchó por una consulta culturalmente adecuada para su comunidad. No obstante, a la fecha, el acueducto opera en desacato a las resoluciones judiciales emitidas en su momento. Por lo mismo, las problemáticas de falta de acceso al agua de calidad para uso doméstico y de riego siguen imperando en los ocho pueblos yaquis, provocando enfermedades prevenibles y dificultades para la producción de alimentos. Además, el asedio y los atentados en contra de los miembros de la Tribu Yaqui son una constante.
Lamentamos profundamente y repudiamos el asesinato de Tomás Rojo, Luis Urbano Domínguez y el secuestro de Lorena Valenzuela Esquer, hermana de Mario Luna. Desde nuestros espacios de vida y trabajo enviamos un sentido y fraternal abrazo a sus familias.
Miramos con preocupación el incremento de la violencia de los últimos meses en el territorio Yaqui, la cual, parece estar dirigida a golpear a quienes han sido parte destacada en los movimientos de defensa del territorio y del agua.
Nos duele el encarcelamiento del yaqui Fidencio Aldama, el feminicidio de la Dra. Raquel Padilla, la desaparición de jóvenes de la tribu y toda una serie de situaciones que atentan la vida y seguridad de nuestros hermanos yoeme’m.
Exigimos al mal gobierno el cese de la represión y el hostigamiento a la Tribu y el pronto esclarecimiento de los crímenes contra Tomás Rojo, Luis Urbano y Lorena Valenzuela.
Exigimos la presentación con vida de los desaparecidos, y el fin de esa práctica represiva en el territorio de la Tribu.
Refrendamos nuestra admiración, respeto y solidaridad hacia el pueblo yoeme y a su lucha por el territorio heredado de sus mayores.
¡Alto a los ataques a la Tribu Yaqui!
¡Justicia para Tomás Rojo, Luis Urbano Domínguez y Lorena Valenzuela!
Publicado en Camino al andar. 30 de junio de 2021.
…lo sabemos bien que hay quienes no son ni hombres ni mujeres y que nosotras les llamamos “otroas” …y no les ha sido fácil ganar ese derechode ser lo que son…¿Y a poco todavía les vamos a obligar que o son hombres o son mujeres y que tienen que ponerse de un lado o del otro?1
¿Quién es Marijose? La otroa, compañeroa zapatista elegida para invadir la Europa de abajo siendo la primera en desembarcar y poner su planta en territorio europeo.
¿Qué quiere decir que el zapatismo haya elegido esta presencia para llegar primero y dar el mensaje de sus luchas en estos tiempos de tormenta?
Los y las zapatistas han usado (frecuente y reiteradamente) estos últimos años este término para designar una identidad que afuera llamamos “sexo-genérica”. ¿Qué nos quieren decir con este uso? Un uso reiterado del término que lo convierte (transforma) en concepto. ¿Qué significados conceptuales pueden leerse en este uso colectivo de la palabra OTROA? Compañeroa, pero también: niñoas, ciudadanoas, hermanoas, elloas… Todos términos que encontramos en los discursos y documentos desde el Zapatismo.
«…la mayor Irma se acercó y le dijo “ponle que no están solas”. ”Ni solos”, agregó el teniente coronel Rolando. “Ni soloas”, aventuró la Marijose, que llegó para pedir a los musiqueros que hagan una versión del Lago de los Cisnes pero en cumbia.»2
Concepto con un uso persistente; un uso que convoca y se abre a la analogía. Es la fluidez entre espacios, conductas, maneras que rehacen las fronteras entre femenino y masculino en la cotidianidad y en la lucha.
¿Qué nos quieren decir? Desde el zapatismo, desde ese proyecto tan nuevo y ancestral de filosofía política, nos abren otra forma analógica para reconocer, rehacer y descentrar (hacer explotar) las identidades de género convencionales.
Nos dicen: “Buenas tardes, días, noches, madrugadas a todas, todos, todoas”. Proponen una inclusión magna y que escapa a los binarismos duales que se cuelan en nuestro lenguaje para definirnos a hombres y mujeres como tajantemente opuestos y diversos.
El zapatismo, de nuevo nos convoca con su pensamiento radical a cuestionarnos creencias axiomáticas. Los hombres y las mujeres somos permanentemente diferentes, con identidad estática, identidad impoluta de lo femenino contra lo masculino, de enfrentamientos porque somos tajante y firmemente diversos, y hasta antagónicos. Lo masculino es superior, lo femenino subalterno. “Así es”, nos dicen las tradiciones filosóficas en las que la modernidad esta afincada.
Los zapatistas dicen con sus prácticas corpóreas, con sus prácticas políticas y sus prácticas discursivas, un firme: NO. Estamos en fluidez. Estamos fluyendo de una frontera masculina hacia una frontera femenina.
El horizonte empírico nos define en intermedios también. Nos reta, nos seduce con esta innovación que es una reinvención que recupera del pasado miradas y formas que aparecen como espacios nuevos, que son re inventados en el presente.
Otroas, milicianoas, compañeroas, promotoroas, formadoroas: son conceptos horizonte. Funcionan como formadores del campo empírico. Se puede decir que son mojoneras cognoscitivas y perceptuales que conforman el marco de la experiencia. Tienen la misma configuración epistemológica que el horizonte. El horizonte se distingue de los otros confines y límites, por ejemplo, de la frontera. No es fijo, como afirma Jean Robert3, y depende de la subjetividad colectiva que lo suscribe, en el caso del zapatismo.
He estado recogiendo extractos de discursos estos últimos años, los atesoro, los conecto y los reservo con mis notas. Creo que nos quieren decir algo, y algo muy importante sobre su ser mujeres y hombres y luchadores para crear otro mundo. Pienso que abren, también aquí, una propuesta ética un camino innovador con sus referencias ancestrales. Como en tantos espacios, el zapatismo se adelanta, avanza retrocediendo (la imagen del ángel de Walter Benjamin), y lo expresan con sus paradojas constantes. Así recrean un mundo de posibilidades inéditas: “seguimos caminos y rutas que no existen en los mapas ni en los satélites y que solo se encuentran en el pensamiento de nuestros más antiguos”4.
El concepto de otroas expresa una referencia teórica inspirada y propia del universo filosófico de legados ancestrales mesoamericanos; y desde el hoy de las comunidades y pueblos zapatistas.
Desde las prácticas de sus propias luchas se proponen abrazar, incorporar y no discriminar, ni rechazar, los varios matices del género móvil como se viven en sus luchas y en su cotidianidad. Están ahí esos matices: son deslices percibidos colectivamente en las tareas de la cotidianidad y de la gobernanza en la autonomía zapatista.
Como dicen las zapatistas en su carta “¿y por qué los vamos a obligar que son hombres o son mujeres?”. La creatividad de la autonomía zapatista busca cómo dar cuenta sin oprimir ni rechazar, sin juzgar a esas otras formas de ser, y de ser en comunidad.
Se lanzan hacia lo impreciso (desconocido) y lo nombran, lo expresan; pero retroceden para recuperar herencias milenarias de maneras de vivirse como hombres y como mujeres, y con los intermedios entre estos dos. Así recuperan, re construyen y proponen futuros menos opresivos. Estos anclajes ancestrales ni siquiera se fueron: se quedaron arraigados en las vivencias, los mitos, las prácticas, los ritos, los sueños, todos, de comunidades vivas y vividas, no sólo adentro del zapatismo, sino también en comunidades de pueblos de la región mesoamericana.
“Basta con un unoa zapatista”, afirman.
La Colonia les enseñó a avergonzarse de poder ser “ni hombre ni mujer”, sino los dos. Les atrajo castigo de los catequizadores, entusiasmados en imponer una moral sexual semejante a la que ellos traían. Los Confesionarios coloniales lo expresan claramente. Todos casi re construidos con base en el de fray Alonso de Molina5, son principalmente inquisiciones sobre el eros vivido encarnado que va en contra de los distanciamientos prescritos de una norma que establece qué es y cómo ser “sólo mujer” -o- “sólo hombre”.
La conceptualidad dicotómica sobre los cuerpos impone concebir, también, una naturaleza patológica que hay que corregir desde la anatomía, desde la genitalidad “natural” de cuerpos construidos socialmente, sin tomar en cuenta conformaciones otras.
De por sí, la naturaleza reclama su presencia y respeto. Los llamados hermafroditas parecen denunciar con su cuerpo el dislocamiento (desfase) que ha hecho la filosofía y cultura dominantes para denominar esta variante –natural- proponiendo castrarla, considerándola patológica o como cuerpos “monstruo” decía, en el ámbito urbano, una compañera nacida con esta condición.
Todo esto, está considerado e implícito, en la base del concepto otroas. Es reconocer las variantes físicas, corpóreas y su tránsito permanente, incluso reconocido medicamente, entre uno y otro polo. Es una propuesta de recreación perceptual que puede liberarnos de atavismos creados. ¿Quizás las culturas originarias ya lo habían comprendido así?
Y, dicen las zapatistas “… ¿y porque lo vamos a obligar que son hombres o mujeres y que tienen que ponerse de un lado o de otro?”
Porque, se podría preguntar también, ¿por qué tenemos que acomodar el mundo y nuestro cuerpo/ser múltiple, complejo, mixto, heterogéneo, combinado, bi-morfo en categorías mutuamente excluyentes? ¿O en binarismos opuestos y antagónicos? ¿En polos de identidad genérica que se excluyen uno al otro?
Esto es ajeno a las raíces filosóficas mesoamericanas en donde lo que pudiéramos denominar género está concebido como la fluidez entre los opuestos como complementarios, asimétricos, móviles y mutuamente constitutivos. Son mojoneras cognoscitivas, como las llamaría Jean Robert, que tenemos que recuperar 6.
¿Porque seguir la norma, considerada “natural, axiomática” de que se es hombre o se es mujer?
¿Y qué pasa con todas las fugas, los deslices, en los intermedios?
Pero el Zapatismo avanza retrocediendo. Ciertos núcleos ancestrales prevalecen y se re encarnan en el hoy. Reencarnan vivencialmente y políticamente con otros términos, formas conceptuales, otras propuestas para vivir, vivirse y luchar.
Emergiendo del contexto zapatista el concepto de otroas no puede subsumirse al concepto de transgénero, por el peso ancestral en el que se enmarca. Y esto aun cuando la propuesta “transgénero” tenga una compleja multiplicidad de significados y sus luchas remiten al ámbito de la justicia social.
Tampoco puede ser incrustado como una más de las referencias a los movimientos LGBTTT. Su contexto y su base conceptual filosófica, descoloca esta posibilidad, ya que se instala fuera de los binarismos que inevitablemente se recrean adentro de estas luchas. El pensamiento zapatista recogido en el concepto “otroas” exige un espacio propio.
La fluidez de género, ha sido un elemento filosófico constitutivo del pensamiento mesoamericano y hace su irrupción aquí, en la “identidad sexo genérica”. ¿Cuál sexo? ¿Cuál género? Categorías coloniales que hemos absorbido desde las fuentes filosóficas dominantes.
Aquí, con las culturas vivas, revividas y persistentes, se encuentran matrices filosóficas que nos vienen a reclamar su desaparición de nuestros medios. También demuestran cómo esta ausencia nos ha empobrecido. “¿Cómo los vamos a obligar que son hombres o son mujeres?”, “si esas personas no quieren, se hace mal si no se les respeta” preguntan y afirman con asombro las zapatistas en esa Carta de las Zapatistas en 2019. “¿Por qué no respetamos sus derechos a no ser hombre ni mujer? Sino ambos a la vez, en diferentes gradaciones y en constante fusión móvil. Y añaden:” …tienen derecho a ser lo que son sin esconderse”.
Incluso hoy, Marijose va a ser la primeroa zapatista en pisar y, a la inversa, “invadir” el continente europeo.
Pero pensar esto, desde el zapatismo “como lo pensamos al mundo” dijo el Sub Moisés, no es una novedad de la modernidad. Se inicia y prevalece oculta en tradiciones ancestrales de los pueblos mayas zapatistas. Reelaboraciones del “núcleo duro”, diría López Austin. Está en sus prácticas lingüísticas, en su preferencia por feminizar (la problema, insurgentas, sargentas, jovenas, comandantas, comisariadas, agentas); y no en masculinizar genéricamente como cuando se habla de “los derechos del hombre” (¡como si no existiéramos mujeres!). Se concibe adentro de esa “fluidez de género” como la llamaríamos hoy en la academia y en filosofía. Fluidez de género que implica el tránsito constante entre lo masculino y lo femenino con sus múltiples e internos deslices, pero también la no organización jerárquica entre los opuestos, sino que estos son complementarios asimétricamente, y mutuamente constitutivos.
A partir del Colonialismo, repentina, histórica y filosóficamente, el mundo y los humanos nos construimos con categorías binarias y mutuamente excluyentes. No hay más: se debe definir como “ser hombre” o “ser mujer” para lograr aceptación social mayoritaria. Se trata de imponer una normatividad estática al movimiento y oscilación espontánea propias de lo masculino y lo femenino. Esta movilización interna, también anatómica y hormonal, ya investigada a nivel físico, es desechada.
Hay que olvidar también la porosidad del cuerpo, su extensión más allá de la piel, su fusión intermitente con los cuatro rumbos del universo. Todo eso pertenece a las creencias de culturas invadidas, sofocadas, que gradualmente se transformaron en referencias a ocultar clandestinamente para proteger sus convicciones, creencias, ritos y mitos locales. “Secretamente nuestra gente siguió transmitiendo la sabiduría de los antepasados” (afirmó, en la Escuelita el profesor Javier en agosto 2013).
Pero hoy emerge el zapatismo, con sus mujeres fuertes y lúcidas, que han avanzado dejándonos atrás a las feministas externas. Ellas van recuperando tradiciones que las ennoblecen y dignifican en los tiempos de hoy. Ellas recuperan esa posibilidad intermedia. Ellas reivindican ese lugar fluido y comunitario: ni hombre ni mujer, sino ambos a la vez. Recuerdos de referencias a la fusión del gato/perro con el Sub Galeano, para explicar esas innombrables fusiones (de complementariedad asimétrica y móvil), del cosmos Mesoamericano revivido hoy en la carne de las y los otroas. Y nos vienen a enseñar otro camino, como en tantas otras cosas. Otro camino Otro mundo en donde muchas búsquedas se sintetizan con la claridad y aceptación del concepto de “otroas”: vivir la fluidez del cuerpo/género/cosmos.
Y nos abren nuevos caminos a nosotras, nosotroas, al invadir las multiplicidades de denominaciones “sexo genéricas”, que se incrementan sin cesar. Las y los zapatistas, lo sintetizan con otroa, niñoa, compañeroa, hermanoa. Una riqueza que simplifica y a la vez complejiza sus significados conceptuales; nos aterriza en tradiciones filosóficas de nuestros suelos; nos ofrece caminos para aceptar gozosamente la variabilidad de los cuerpos, de la carne, del ser nacido aquí sin los herrumbres de herencias filosóficas coloniales que opacan y descartan los núcleos filosóficos del ser en nuestro suelo.
Acogerse a ellos, nos aliviana, nos enaltece, nos simplifica y nos ensanchamos para abrazar toda la diversidad del ser como nos llega a esta tierra.
Y los zapatistas eligen a unoa otroa para pisar primero el continente europeo.
¿Nos queda un poco más claro ahora?
Abrir caminos impensables que se vigorizan y resuelven con paz y amor.
Citas preciosas que he estado recuperado cuidadosamente. Convocada por esta redundante apuesta zapatista a expresar lo profundo de sus sentipensares. Remitiéndome ahora a algo que nos quieren decir, sin decirlo explícitamente; pero que lo expresan con sus prácticas políticas por el espacio de lucha prioritario que ocupan:
“Marijose. 39 años. Tojolabal de la zona selva fronteriza. Habla la castilla con fluidez… Ha sido milicianoa, promotoroa de salud, promotoroa de educación, y formadoroa de educación”
Después de enumerar estos espacios tan vitales y centrales para la consolidación de la autonomía zapatista añaden:
“Se preparó durante6 meses para ser delegadoa. Voluntarioa para viajar en barco a Europa. Se le ha designado como loa primeroa zapatista que desembarque y, con elloa, inicie la invasión… ok, la visita a Europa.”7
Marijose ocupa, como otroa, espacios cruciales y fundamentales para la consolidación de la Autonomía Zapatista. Es, además, unoa otroa que no sufre la exclusión de los márgenes, las discriminaciones y los rechazos violentos que sufriría en la sociedad capitalista exterior.
Entienda quien pueda. Solo sé que no sé nada y que empiezo a caminar en este impredecible descubrimiento de lo que pudieran querer decirnos. Desde mi mundo, desde mi tiempo, desde mi modo, desde mi rumbo….
Y “con ellos, ellas, elloas”.
Hay momentos que, si queremos seguir pensando, debemos pensar lo impensable.
Sylvia Marcos, Cuadernos Feministas No 38, (en prensa). Escrito para honrar al pensador zapatista Jean Robert Cuernavaca, Morelos a 11 Junio, 2021.
Una aclaración: Muchas veces, cuando nosotros usamos el “los zapatistas” no nos estamos refiriendo a los varones, sino a los pueblos zapatistas. Y cuando nosotras usamos “las zapatistas”, no describimos a las mujeres, sino a las comunidades zapatistas. Así que encontrará usted ese “salto” de género en nuestra palabra. Cuando nos referimos al género, siempre agregamos “otroa” para señalar la existencia y lucha de quienes no son ni hombres ni mujeres (y que nuestra ignorancia en el tema nos impide detallar –pero ya aprenderemos a nombrar todas las diferencias-).
-*-
Ahora bien, lo primero que tiene usted qué saber o entender es que los zapatistas, cuando vamos a hacer algo, nos preparamos primero para lo peor. Se parte de un final de fracaso, y, en sentido inverso, nos preparamos para enfrentarlo o, en el mejor de los casos, evitarlo.
Por ejemplo, imaginamos que nos atacan, las masacres de rigor, el genocidio vestido de civilización moderna, el exterminio total. Y nos preparamos para esas posibilidades. Bueno, para el Primero de Enero de 1994, no imaginamos la derrota, la asumimos como una certeza.
En fin, que tal vez eso le ayude a usted a entender el por qué de nuestro pasmo inicial, nuestros titubeos y una improvisación desconcertante cuando, después de mucho tiempo, trabajo y preparación para la ruina, nos encontramos con que… vivimos.
A partir de ese escepticismo es que se desarrollan nuestras iniciativas. Algunas pequeñas, otras más grandes, delirantes todas, nuestras convocatorias siempre van dirigidas a “lo otro”, lo que está más allá de nuestro horizonte cotidiano, pero que reconocemos como algo que es necesario en la lucha por la vida, es decir, en la lucha por la humanidad.
En esta iniciativa o apuesta o delirio o sinrazón, por ejemplo, en su versión marítima nos preparamos para que el Kraken, una tormenta o una ballena blanca extraviada hicieran naufragar la embarcación, por eso fabricamos cayucos -y viajaron con el Escuadrón 421 en La Montaña hasta llegar a Vigo, Galicia, Estado Español, Europa-.
También nos preparamos para no ser bienvenidos, por eso buscamos antes el consenso para la invasión, es decir, la visita… Bueno, de eso de ser “bienvenidos” no estamos muy seguros todavía. Para más de uno, una, unoa, nuestra presencia es perturbadora, por decir lo menos, cuando no francamente irruptora. Y lo entendemos, puede ser que a alguien, después de un año o más de estar en confinamiento, le resulte al menos inoportuno que un grupo de indígenas de raíz maya, tan poca cosa como productores y consumidores de mercancías (electorales y no), pretenda platicar en persona. ¡En persona! (¿recuerda usted que antes eso era parte de su cotidianeidad?). Y, además, que tenga como misión principal el escucharle a usted, llenarlo de preguntas, compartir pesadillas y, claro, sueños.
Nos preparamos para que los malos gobiernos, de uno y otro lado, nos impidan u obstaculicen la salida y la llegada, por eso algún@s zapatistas ya estábamos en Europa… Ups, no debí escribir eso, bórrenlo. Ya sabemos que el gobierno mexicano no pondrá obstáculos. Falta ver qué dicen y hacen los demás gobiernos europeos –porque Portugal y el Estado Español no se opusieron-.
Nos preparamos para que fracase la misión, es decir, que se convierta en un evento mediático y, por lo mismo, fugaz e intrascendente. Por eso primordialmente aceptamos las invitaciones de quienes quieren escuchar y hablar, o sea platicar. Porque nuestro objetivo principal no son los actos masivos –aunque no los excluimos-, sino el intercambio de historias, conocimientos, sentimientos, valoraciones, retos, fracasos y éxitos.
Nos prepararemos para que falle el avión, por eso fabricamos paracaídas con bordados de muchos colores para que, en lugar de un “Día D” en Normandía (oh, oh, ¿quiere decir eso que el desembarco aéreo sería en Francia?… ¿eh?… ¡¿en París?!), sea un “Día Z” para la Europa de abajo, y parecerá entonces que del cielo, llueven flores como si Ixchel, diosa madre, diosa arcoíris, nos acompañara y, de su mano y con su vuelo, abrir un segundo frente para la invasión. Y más seguro porque ahora, gracias a la Galicia de abajo, el escuadrón 421 ha logrado afianzar una cabeza de playa en las tierras de Breogán.
En suma, siempre nos preparamos para fracasar… y para morir. Por eso la vida, para el zapatismo, es una sorpresa que hay que celebrar todos los días, a todas horas. Y qué más que mejor si es con bailes, música, artes.
-*-
Durante todos estos años hemos aprendido muchas cosas. Acaso la más importante es darnos cuenta de lo pequeños que somos. Y no me refiero a estatura y peso, sino al tamaño de nuestro empeño. Los contactos con personas, grupos, colectivos, movimientos y organizaciones de diferentes partes del planeta, nos han mostrado un mundo diverso, múltiple y complejo. Con esto se ha reforzado nuestra convicción de que toda propuesta de hegemonía y homogeneidad no sólo es imposible, es, sobre todo, criminal.
Porque los intentos -no pocas veces ocultos detrás de nacionalismos de cartón piedra en los escaparates del mall de la política electoral-, de imposición de modos y miradas, son criminales porque pretenden el exterminio de diferencias de todo tipo.
Lo otro es el enemigo: la diferencia de género, racial, de identidad sexual o asexual, de lengua, de color de piel, de cultura, de credo o descredo, de concepción del mundo, de físico, de estereotipo de belleza, de historia. Contando con todos los mundos que en el mundo son, prácticamente hay tantos enemigos, actuales o potenciales, como seres humanos.
Y podríamos decir que casi cualquier afirmación de identidad es una declaración de guerra para lo diferente. He dicho “casi”, y a ese “casi” nos aferramos como zapatistas que somos.
-*-
Según nuestros modos, nuestros calendarios y en nuestra geografía, hemos llegado a la conclusión de que siempre es posible que la pesadilla empeore. La pandemia del llamado “Coronavirus” no es el apocalipsis. Es sólo su preludio. Si los medios de comunicación y las redes sociales nos querían tranquilizar, antes, “informando” sobre la extinción de un glaciar, de un terremoto, de un tsunami, de una guerra en una parte lejana del planeta, del asesinato de otro indígena por paramilitares, de una nueva agresión a Palestina o al pueblo mapuche, de la brutalidad gubernamental en Colombia y Nicaragua, de imágenes de campos de migrantes que son de otro lugar, otro continente, otro mundo, y así nos convencen de que eso “pasa en otro lado”; en tan sólo unas semanas, la pandemia demostró que el mundo puede ser apenas una pequeña parroquia egoísta, necia y vulnerable. Los distintos gobiernos nacionales son las pandillas que pretenden controlar, con violencia “legal”, una calle o un barrio, pero el “capo” que controla todo es el capital.
En fin, que se vienen cosas peores. Pero eso usted ya lo sabía, ¿no? Y si no, pues ya va siendo hora de que se entere. Porque, además de tratar de convencerle de que las penas y las desgracias siempre serán ajenas (hasta que dejan de serlo y se sientan con usted a la mesa, le perturban el sueño y le dejan sin lágrimas), le dicen que la mejor forma de enfrentar esas amenazas es individualmente.
Que el mal se evita alejándose de él, construyendo su mundo estanco, y haciéndolo cada vez más estrecho hasta que sólo cabe el “yo, mi, me, conmigo”. Y para eso, pues le ofrecen “enemigos” a modo, siempre con un flanco débil y al que es posible derrotar adquiriendo, oiga usted, este artículo que, mire qué casualidad, por esta única ocasión, tenemos en oferta y podrá usted adquirirlo y recibirlo en la puerta de su bunker en cuestión de horas, días… o semanas, porque la máquina ha descubierto, oh sorpresa, que la paga depende también de la circulación de las mercancías, y que, si ese proceso se detiene o aletarga, la bestia sufre… así que también es negocio su distribución y reparto.
Pero, como zapatistas que somos, hemos estudiado y analizado. Y queremos confrontar las conclusiones a las que hemos llegado, con científicos, artistas, filósofos y analistas críticos de todo el mundo.
Pero no sólo, también y especialmente con quienes, en la cotidianidad de sus luchas, han padecido y advertido las desgracias por venir. Porque, en lo que a lo social se refiere,tenemos en alta estima el análisis y la valoración de quien se juega el pellejo en el combate contra la máquina, y somos escépticos de la de quien, desde la óptica externa, opina, valora, aconseja, juzga y condena o absuelve.
Pero, ojo, consideramos que esa mirada crítica “outsider” es necesaria y vital, porque permite ver cosas que no se miran en el fragor de la lucha y, atención, aporta conocimientos sobre la genealogía de la bestia, sus transformaciones y su funcionamiento.
En fin, que queremos hablar y, sobre todo, escuchar a quien se ponga a modo. Y no nos importa su color, tamaño, raza, sexo, religión, militancia política o traspié ideológico, si es que coincide en el retrato hablado de la máquina asesina.
Porque si, cuando hablamos del criminal, alguien lo identifica con el destino fatídico, la mala suerte, “el orden natural de las cosas”, el enfado divino, la desidia o el desenfado, pues ahí no tenemos ningún interés en escuchar ni en hablar. Para conocer esas explicaciones basta con ver telenovelas y acudir a las redes sociales en busca de confirmación.
Es decir, creemos haber establecido quién es el criminal, su modus operandi y el crimen en sí. Estas 3 características se sintetizan en un sistema, es decir, en una forma de relacionarse con la humanidad y con la naturaleza: el capitalismo.
Sabemos que es un crimen en curso y que su consecución será desastrosa para el mundo entero. Pero no es ésa la conclusión que nos interesa corroborar, no.
-*-
Porque resulta que, también estudiando y analizando, hemos descubierto algo que puede ser o no importante. Depende.
Dando por sentado que este planeta será aniquilado, al menos como hasta ahora lo percibimos, hemos estado investigando sobre las posibles opciones.
Es decir, el barco se hunde y allá arriba dicen que no pasa nada, que es pasajero. Sí, como cuando el buque-tanque Prestige naufragó frente a costas europeas (2002) – Galicia fue testigo y víctima primera-, y las autoridades empresariales y gubernamentales decían que apenas unos chorritos de combustible se habían derramado. El desastre no lo pagaron ni el Mandón, ni sus capataces y mayorales. Lo pagaron, y lo siguen pagando, los poblados que viven de la pesca en esas costas. Ellos y sus descendientes.
Y por “Barco” nos referimos al planeta homogeneizado y hegemonizado por un sistema: el capitalismo. Claro, podrán decir que “ése no es nuestro barco”, pero el hundimiento en curso no es sólo de un sistema, sino del mundo entero, completo, total, hasta el rincón más apartado y aislado, y no sólo el de sus centros de Poder.
-*-
Entendemos que alguien piense, y actúe en consecuencia, que es posible todavía remendar, parchar, pintar un poco aquí y allá, remozar la embarcación. Mantenerla a flote como sea, incluso vendiendo la fantasía de que son posibles megaproyectos que no sólo no aniquilen poblados enteros, también que no afecten a la naturaleza.
Que existan personas que piensen que basta con estar muy decididos y echarle ganas al maquillaje (al menos hasta que pasen los procesos electorales). Y que crean que la mejor respuesta a los reclamos de “Nunca mais” -que se repiten en todos los rincones del planeta-, sean promesas y dinero, programas políticos y dinero, buenas intenciones y dinero, banderas y dinero, fanatismos y dinero. Que sean fieles creyentes de que los problemas del mundo se reducen a la falta de dinero.
Y el dinero necesita carreteras, grandes proyectos civilizatorios, hoteles, centros comerciales, fábricas, bancos, mano de obra, consumidores,… policías y ejércitos.
Las así llamadas “comunidades rurales” son clasificadas como “carentes de desarrollo” o “atrasadas” porque la circulación de dinero, es decir de mercancías, es inexistente o muy reducida. No importa que, por ejemplo, su tasa de feminicidios y de violencia de género sea menor comparada con la de las urbes. Los logros gubernamentales se miden por la cantidad de zonas destruidas y repobladas por productores y consumidores de mercancías, gracias a la reconstrucción de ese territorio. Donde antes había una milpa, un manantial, un bosque, ahora hay hoteles, centros comerciales, fábricas, termoeléctricas,… violencia de género, persecución de la diferencia, narcotráfico, infanticidios, tráfico de personas, explotación, racismo, discriminación. En suma: c-i-v-i-l-i-z-a-c-i-ó-n.
Su idea es que la población campesina se convierta en empleada de esa “urbanización”. Seguirán viviendo, trabajando y consumiendo en su localidad, pero el dueño de todo su entorno es un conglomerado industrial-comercial-financiero-militar cuya sede está en el ciberespacio y para quien ese territorio conquistado es sólo un punto en el mapa, un porcentaje de ganancias, una mercancía. Y el resultado real será que la población originaria tendrá que migrar, porque el capital llegará con sus propios empleados “calificados”. A la población originaria le tocará regar jardines y limpiar estacionamientos, locales y albercas donde antes había campos de cultivo, bosques, costas, lagunas, ríos y manantiales.
Lo que se oculta es que, detrás de las expansiones (“guerras de conquista”) de los Estados -sean internas (“incorporando a más población a la modernidad”), o sean externas con distintas coartadas (como la del gobierno de Israel en su guerra contra Palestina)-, hay una lógica común: la conquista de un territorio por la mercancía, es decir por el dinero, es decir por el capital.
Pero entendemos que esa gente, para poder llegar a ser el cajero que administre los pagos y cobros que le dan vida a la máquina, forme partidos políticos electorales, frentes -amplios o estrechos- para disputar el acceso al gobierno, alianzas y rupturas “estratégicas”, y todos los matices en los que se empeñan esfuerzos y vidas que, detrás de pequeños éxitos, esconden grandes fracasos. Una pequeña ley por ahí, una interlocución oficial aquí, una nota periodística allá, un tuit más acá, un like acullá, y sin embargo, por poner un ejemplo de un crimen mundial en curso, los feminicidios van en aumento. En el entretanto sube la izquierda y baja, sube la derecha y baja, sube el centro y baja. Como cantaba la inolvidable malagueña Marisol, “la vida es una tómbola”: todos (arriba) ganan, todas (abajo) pierden.
Pero la “civilización” es sólo una coartada endeble para una destrucción brutal. El veneno sigue brotando (ya no del Prestige –o no sólo de ese navío-), y el sistema entero parece estar dispuesto a intoxicar hasta el último rincón del planeta, porque son más rentables la destrucción y la muerte que detener la máquina.
Estamos seguros que usted podrá agregar más y más ejemplos. Botones de muestra de una pesadilla irracional y, sin embargo, actuante.
-*-
Entonces, desde hace varias décadas nos hemos concentrado en buscar alternativas. La construcción de balsas, cayucos, lanchas, y aún de embarcaciones más grandes (la 6ta como improbable arca), tienen un horizonte bien definido. En algún lugar habrá que desembarcar.
Leímos y leemos. Estudiamos y lo seguimos haciendo. Analizamos antes y ahora. Abrimos el corazón y la mirada, no a ideologías actuales o pasadas de moda, sino a las ciencias, a las artes y a nuestras historias como pueblos originarios. Y con esos conocimientos y herramientas, nos hemos encontrado con que hay, en este sistema solar, un planeta que podría ser habitable: el tercero del sistema solar y que, hasta ahora, aparece en los libros escolares y científicos con el nombre de “La Tierra”. Para más referencia, está entre Venus y Marte. Es decir, según ciertas culturas, está entre el amor y la guerra.
El problema es que ese planeta es ya un montón de escombros, pesadillas reales, y horrores tangibles. Es poco lo que queda en pie. Incluso la tramoya que oculta la catástrofe se agrieta. Entonces, pues, ¿cómo les diré?, el asunto no es conquistar ese mundo y disfrutar de lo placeres de quien vence. Es más complicado y requiere, ése sí, un esfuerzo mundial: hay que hacerlo de nuevo.
-*-
Ahora bien, según las grandes producciones fílmicas de Hollywood, la salida frente a la catástrofe mundial (siempre algo externo –alienígenas, meteoros, pandemias inexplicables, zombis parecidos a candidatos a algún puesto público-), es producto de una unión de todos los gobiernos del mundo (encabezados por los gringos)… o, peor, del gobierno estadunidense sintetizado en un individuo, o individua (porque la máquina ya aprendió que la farsa debe ser incluyente), que puede tener las características raciales y de género políticamente correctas, pero lleva en su pecho la marca de la Hidra.
Pero, lejos de esas ficciones, la realidad nos muestra que todo es negocio: el sistema produce la destrucción y te vende los boletos para que huyas de ella… al espacio. Y de seguro, en las oficinas de las grandes corporaciones, hay brillantes proyectos de colonización interestelar… con la propiedad privada de los medios de producción incluida. Es decir, el sistema se traslada, íntegro, a otro planeta. El “all included” se refiere a quienes trabajan, a quienes viven sobre de quienes trabajan y a su relación de explotación.
-*-
Pero a veces no sólo miran al espacio. El capitalismo “verde” pugna por zonas “protegidas” en el planeta. Burbujas ecológicas donde pueda resguardarse la bestia mientras el planeta se cura de los mordiscos (lo cual tomaría apenas unos cuantos millones de años).
Cuando la máquina habla de “un nuevo mundo” o “de humanizar el planeta”, está pensando en territorios a conquistar, despoblar y destruir, para luego repoblar y reconstruir con la misma lógica que ahora tiene al mundo entero frente al abismo, siempre dispuesto a dar el paso adelante que el progreso demanda.
Usted podrá pensar que no es posible que alguien sea tan imbécil como para destruir la casa donde vive. “La rana no bebe toda el agua del charco que habita”, dicen que dice un proverbio del pueblo originario Sioux. Pero si usted pretende aplicar una lógica racional al funcionamiento de la máquina, no entenderá (bueno, tampoco la máquina). De nada sirven valoraciones morales y éticas. La lógica de la bestia es la ganancia. Claro, ahora usted podrá preguntarse cómo es posible que una máquina irracional, inmoral y estúpida rija los destinos de todo un planeta. Ah, (suspiro), eso está en su genealogía, en su esencia misma.
Pero, dejando de lado el imposible ejercicio de dotar de racionalidad a lo irracional, llegará usted a la conclusión de que es preciso destruir ese engendro que no, no es diabólico. Desgraciadamente es humano.
Y, claro, usted estudia, lee, confronta, analiza, y descubre que hay grandes propuestas para salir adelante. Desde las que proponen afeites y maquillajes, hasta las que recomiendan clases de moral y lógica para la bestia, pasando por nuevos o viejos sistemas.
Sí, le entendemos, la vida es una mierda y siempre es posible refugiarse en ese cinismo tan sobrevalorado en las redes sociales. El finado SupMarcos decía: “lo malo no es que la vida sea una mierda, sino que te obligan a comerla y todavía esperan que lo agradezcas”.
Pero supongamos que no, que usted sabe que, en efecto, la vida apesta, pero su reacción no es la de replegarse en sí mismo (o en su “mundo”, eso depende del número de sus “seguidores” en las redes sociales habidas y por haber). Y entonces usted decide abrazar, con fe, esperanza y caridad, alguna de las opciones que se le presentan. Y elige la mejor, la más grande, la de más éxito, la más famosa, la que va ganando… o la que le queda cerca.
Grandes proyectos de nuevos y viejos sistemas políticos. Retrasos imposibles del reloj de la historia. Nacionalismos patrioteros. Futuros compartidos a fuerza de que tal opción tome el Poder y se mantenga en él hasta que todo se solucione. ¿Su grifo gotea?, vote por tal. ¿Mucho ruido en el vecindario?, vote por cual. ¿Subió el costo de transporte, alimentos, medicinas, energía, escuelas, ropa, diversión, cultura?, ¿Le teme a la migración?, ¿Le incomodan las personas de piel oscura, las creencias distintas, las lenguas incomprensibles, las diferentes estaturas y complexiones?, vote por…
Incluso los hay quienes no difieren del objetivo, sino del método. Y luego repiten arriba lo que criticaron abajo. Con malabares asquerosos y argumentando estrategias geopolíticas, se apoya a quien se reitera en el crimen y la estupidez. Se demanda que los pueblos aguanten opresiones en beneficio de la “correlación de fuerzas internacional y el ascenso de la izquierda en la zona”. Pero Nicaragua no es Ortega-Murillo y no tardará la bestia en entenderlo.
En todas esas grandes ofertas de solución en el supermercado mortal del sistema, muchas veces no se dice que se tratan de la imposición brutal de una hegemonía, y un decreto de persecución y muerte a lo que no es homogéneo al ganador.
Los gobiernos gobiernan para sus seguidores, nunca para quienes no lo son. Las estrellas de las redes sociales alimentan a sus huestes, aún a costa de sacrificar la inteligencia y la vergüenza. Y la “corrección política” traga sapos, que habrán luego de devorar a quien aconseja resignación “para no beneficiar al enemigo principal”.
-*-
¿Es el zapatismo una gran respuesta, una más, a los problemas del mundo?
No. El zapatismo es un montón de preguntas. Y la más pequeña puede ser la más inquietante: ¿Y tú qué?
Frente a la catástrofe capitalista, ¿el zapatismo propone un viejo-nuevo sistema social idílico, y con él repetir las imposiciones de hegemonías y homogeneidades ahora “buenas”?
No. Nuestro pensamiento es pequeño como nosotros: son los esfuerzos de cada quien, en su geografía, según su calendario y modo, que permitirán, tal vez, liquidar al criminal, y, simultáneamente, rehacer todo. Y todo es todo.
Cada quien, según su calendario, su geografía, su modo, habrá de construir su camino. Y, al igual que nosotros, los pueblos zapatistas, irá tropezando y levantándose, y lo que construya tendrá el nombre que le dé la gana tener. Y sólo será diferente y mejor que lo que hemos padecido antes, y lo que padecemos actualmente, si reconoce lo otro y lo respeta, si renuncia a imponer su pensamiento sobre lo diferente, y si al fin se da cuenta de que muchos son los mundos y que su riqueza nace y brilla en su diferencia.
¿Es posible? No lo sabemos. Pero sí sabemos que, para averiguarlo, hay que luchar por la Vida.
-*-
Entonces, ¿a qué vamos en esta Travesía por la Vida si no aspiramos a dictar caminos, rutas, destinos? ¿A qué, si no buscamos adherentes, votos, likes? ¿A qué, si no vamos a juzgar y a condenar o absolver? ¿A qué, si no llamamos al fanatismo por un nuevo-viejo credo? ¿A qué, si no buscamos pasar a la Historia y ocupar un nicho en el panteón enmohecido del espectro político?
Bueno, para serles sinceros como zapatistas que somos: no sólo vamos confrontar nuestros análisis y conclusiones con lo otro que lucha y piensa críticamente.
Vamos a agradecer a lo otro su existencia. A agradecer las enseñanzas que su rebeldía y su resistencia nos han regalado. A entregar la flor prometida. A abrazar lo otro y decirle al oído que no está sola, soloa, solo. A susurrarle que valen la pena la resistencia, la lucha, el dolor por quienes ya no están, la rabia de que esté impune el criminal, el sueño de un mundo no perfecto, pero sí mejor: un mundo sin miedo.
Y también, y sobre todo, vamos a buscar complicidades… por la vida.
Se convoca a todas, “como mujeres que somos”, a emprender una campaña urgente para reunir fondos para ropa interior y artículos de aseo personal, para nuestras Compañeras Zapatistas que viajarán a la Otra Europa en la Comisión Aérea, en pocos días.
Ariles del Caracol, Ags
Círculo de Estudios y Autoconsciencias Feministas, Puerto Vallarta.
Colectiva Las Matrioskas
Colectivo Comunidad Circular AC de Ensenada
Colectivo Mujeres Tierra AC de Mexicali
Ediciones del Espejo Somos
El Bordado de Ramona
Grietas del Norte
Grietas en el Muro
La Gota en Chihuahua
Lunes de Lunas de Radio Zapota
Mexicali Resiste
Mujeres Organizadas de Cuajimalpa
Mujeres y Disidencias de la Sexta en la Otra Europa y Abya Yala – Red de Resistencia y Rebeldía.
Mujeres y Disidencias del Comité de Solidaridad con el Kurdistán en la Ciudad de México.
Raíces sin Fronteras
Red Movimiento y Corazón Zapatista
Red de Feminismos Descoloniales
Red de Mujeres del Oriente del Edo de Méx
Red de Mujeres que Luchan “Porque Acordamos Vivir”
Red Resistencia y Rebeldía del Ote. Edo Méx
Tlacuacha Colectiva
Mujeres y la Sexta
¡Vivan las Mujeres que Luchan! ¡Vivan las Zapatistas! ¡Viva el Viaje por la Vida!
Individu@s, Grupos, Colectivos, Organizaciones y movimientos Europeos –con la colaboración del Escuadrón 421. Junio del 2021.
Posdata.- Está esa canción de León Gieco que se llama “El Desembarco”. La tenía desde hace años en la carpeta de “pendientes”, dudando de cuándo y en qué video ponerla. Al final, pensé que, cuando llegara su momento, lo sabría.
Mirando el momento en que Marijose pone su pie sobre el suelo gallego, pensé, no en la canción, sino en el invisible entramado que unían música y una bota bucanera, calzando un pie originario maya, posándose en suelo ibérico.
Investigué y resulta que la canción fue hecha pública en 2011, en un disco homónimo. Eso hace 10 años… o más. ¿Cuándo llegó el hacer esa canción en su corazón de León Gieco, ese hermano involuntario –o bajo protesta, como Juan Villoro-, que tenemos en el abrazo grande que es Latinoamérica? ¿Meses o años antes?
¿Soñó León en lo que dice la letra?
¿Es el mismo sueño que tuvo Marijose cuando, en el abrazo ardiente de abril, se le dijo que elloa sería quien primero desembarcara? ¿Es el mismo que tuvo el difunto SupMarcos cuando, años antes del alzamiento, escribió “Marinero en la montaña”? ¿El mismo que desveló a Don Durito de La Lacandona cuando imaginó (o realizó, nunca se sabrá) su periplo por suelos de Europa? ¿Lo soñó la Comandanta Ramona, la primera en salir del territorio zapatista y a cuyo paso nació el Congreso Nacional Indígena? ¿Es el mismo que soñó el entonces Teniente Coronel Insurgente Moisés cuando -en 2010 y en las afueras de una champa en las montañas del sureste mexicano-, recibió el grado de Subcomandante? ¿El que tuvieron el Señor Ik, el SubPedro y 45 zapatistas más, instantes antes de caer peleando en enero de 1994? ¿El que, en colectivo, soñó el pueblo originario Sami -en el norte más norte de Europa- con la Declaración por la Vida? ¿Lo soñó hace más de 500 años Gonzalo Guerrero cuando hizo suyo el camino y el destino del pueblo maya? ¿Inquietó a Jacinto Canek?
¿Alivió en algo la partida del Comandante Ismael, la doctora Paulina Fernández C., Oscar Chávez, Jaime Montejo, Jean Robert, Paul Leduc, Vicente Rojo, Mario Molina, Ernesto Cardenal y tantos y tantos familiares –herman@s sin saberlo- que perdimos en los últimos meses?
¿El sueño que animó a la Europa de abajo que organizó ese terrible y maravilloso recibimiento en Vigo?
¿El que ahora recorre las calles, barrios, campos y costas de la Europa repitiendo “Lloverá julio en París”?
¿Es el sueño que anima las voces que, en los emblemáticos espejos de la playa de Vigo, atravesaron el Atlántico y anidan ahora en las comunidades zapatistas?
Porque no de un navío desciende el Escuadrón 421, sino que de La Montaña desembarca “sin armas, por la vida”.
¿Es eso lo humano? ¿Lo que borda el largo y oculto hilo que une geografías distintas y distantes, que enlaza calendarios próximos y lejanos?
No lo sé. Pero sí le recomendaría a quienes tienen por maldición el arte: plasmen ese su sueño. El que sea, pero que sea suyo.
Porque nunca se sabe cuándo y dónde otra mirada, otro oído, otras manos, otro paso, otro corazón, en otro calendario y en otra geografía, habrá de bajarlo del extenso estante de las ilusiones, le abrirá las entrañas y lo plantará, como una semilla, en la doliente realidad.
Doy fe.
El SupGaleano. Junio del 2021.
Ver los videos que acompañan este comunicado en el siguiente enlace: