Nos encontramos este jueves 12 de septiembre a las 8.30 hrs., a las afueras de la Casa de los Pueblos «Samir Flores», ubicada en av. México Coyoacán No. 343, pueblo de Xoco, para pedalear rumbo a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, también conocida como el Búnker, para sumarnos a la CONCENTRACIÓN en solidaridad con lxs compas detenidxs y agredidxs del pasado 5 de septiembre en las alcaldías de Xochimilco y Tlalpan a manos de grupos de choque y fuerzas policiacas de la CDMX., luego de que diversxs colectivxs, organizaciones sociales, pueblos, comunidades, estudiantes, ciclistas e individuxs acompañamos al Reclusorio Sur a la Compañera Hortensia Telésforo del barrio de Atlapulco, para exigir la NO judicialización de su lucha social sin tener respuesta a su audiencia, razón por la que nos trasladamos a la explanada de la alcaldía de Xochimilco donde fuimos recibidos con extrema violencia por un grupo de choque de aproximadamente 40 golpeadores encapuchados y fuertemente armados a manera de «halconazo» (en coordinación con la policía), donde golpearon a 30 manifestantes y detuvieron arbitrariamente a cinco compañerxs quienes fueron trasladadxs en un principio a la fiscalía de Xochimilco y posteriormente de manera ilegal trasladadxs a la Fiscalía de Tlapan, donde por segunda ocasión fuimos agredidxs y violentadxs en nuestros derechos por sumarnos a la exigencia de libertad de lxs cinco compas detenidxs antes, pero esta vez la represión cayó en manos de granaderos, tanto dentro con fuera de la Fiscalía, dejando un saldo nuevo de 9 detenciones ilegales más y una treintena de compañerxs heridxs.
FRENTE A LA REPRESIÓN Y LA BRUTALIDAD POLICÍACA DEL GOBIERNO DE LA CDMX EN LAS ALCALDÍAS DE XOCHIMILCO Y TLALPAN, HACEMOS UN LLAMADO SOLIDARIO BICICLETERO PARA EVIDENCIAR AL ESTADO FASCISTA QUE SE ENCUENTRA EN GESTACIÓN AHORA TAMBIÉN CON LOS GIBIERNOS DE LA 4T Y EXPRESAR NUETRO REPUDIO DE LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA SOCIAL Y LA DEFENSA AMBIUENTAL Y DEL TERRITORIO.
Creemos que la bicicleta es una herramienta que bien encaminada contribuye con el cambio social como herramienta de protesta y de acción directa, por lo que esta máquina nos aglutina desde la autogestión y la consciencia solidaria para recorrer en autonomía los caminos de la libertad y el apoyo mutuo.
Por seguridad la ruta no será pública. Recomendamos llevar carteles, banderas, stencil, pintura en aerosol; tomen sus medidad pertinentes de seguridad personal así como sus bicicletas en buen estado, alimentos y suficiente hidratación. Contaremos con asistencia mecánica y bicimonitoreo de DH.
¡Porque la libertad no puede esperar, es siempre aquí y viaja en bici!
Un grupo de choque, cuya imagen recuerda a los halcones de los 70, dispersó a golpes, patadas, palazos y navajazos una manifestación pacífica en la explanada de Xochimilco, que protestaba por la criminalización de la defensora Hortensia Telésforo, del pueblo de San Gregorio Atlapulco.
Las imágenes no mienten. La policía los dejó golpear a diestra y siniestra. ¿Y a quiénes detuvo? A cinco de los manifestantes. Y luego, ya la policía directamente, reprimió a los activistas que acudieron en apoyo para que liberaran a sus compañeros trasladados a la fiscalía de Tlalpan. Fue una tarde-noche larga la de este jueves en la que, frente a la violencia institucional, se hizo presente la solidaridad.
El testimonio de Anselma Margarito, vocera de la comunidad otomí, resume parte de las graves violaciones a los derechos humanos: “A mí me quisieron ahorcar, una policía que se llama Karina y una que se apellida Frías. Frías me soltó una cachetada cuando quise decirle a los compañeros que se calmaran. La otra me dijo: ‘¿no que te sientes muy perra? Ahora sí, siéntete muy perra aquí’. Me dijo que yo tuve la culpa y que le puse el pie para que se cayera y a ver adentro cómo me iba, porque me iban a pegar.
“Tenía mucho miedo de que en algún momento se metieran contra nosotras, porque a mí no me soltaba la que me estaba ahorcando; todo el tiempo me tenía esposada, me llevaba a todos lados… Me quisieron quitar mi celular (porque) yo estaba grabando todo en la página de la comunidad. Ahí viene todo, desde el momento en que los golpeadores llegaron y la policía se fue.
“Muchas gracias a todos; fue difícil este tiempo allá adentro, muy feo. No comimos nada, nos duele la cabeza, nos duele la garganta, nunca nos dieron agua. Cuando preguntamos si ya se habían ido los compañeros de afuera, nos dijeron que sí, que nos habían dejado solos.
A pesar de esta represión, la comunidad otomí no se ha rendido y va a seguir levantando la voz por todos. No estamos solos. Si tenemos que volver a correr por nuestra vida, lo vamos a hacer, y si vamos a tener que defender a nuestra comunidad, la seguiremos haciendo. No nos hemos cansado, no nos hemos rendido y no hemos claudicado. Y no perdonamos.