Escribo lo siguiente para corroborar declaraciones previas hechas por vari@s compañer@s con el objetivo de evidenciar a Mapache por las agresiones físicas, verbales y psicológicas de las que fui objeto hace aproximadamente siete meses.
Durante una discusión en el automóvil que yo manejaba, Mapache me abofeteó y un conductor a mi izquierda me ayudó a bajarle del coche. Mapache tenía copia de las llaves del departamento y al regresar se mostró sumamente violento y amenazante, agrediéndome física y verbalmente. Me defendí y esto le hizo enardecer aún más, golpeándome entonces a puño cerrado, arrancándome a tirones mechones de cabello, tirándome al piso, pateándome. Mi vecino tocó a la puerta gritando que ya venía en camino una patrulla, preguntándome si estaba bien y si necesitaba ayuda. Mapache salió corriendo; mi vecino y yo le exigimos me regresara las llaves. Mapache me las arrojó a la cara y volvió a entrar para recoger su cargador y su mochila. Volvió a gritarme, me jaló el pelo, me volvió a tirar al piso, me arrojó una silla y estrelló mi cabeza contra la pared. Perdí el conocimiento. Desperté por el golpeteo en la puerta: era mi vecino y un policía.
Como consecuencia de estas agresiones permanecí tres días internada en el Hospital General de la Villa. El diagnóstico fue traumatismo craneoencefálico, contusiones varias y edema cerebral. Tuve mareos fuertes e incapacitantes durante poco más de tres meses.
Hago público mi testimonio como una cuestión política. El maltrato, el sometimiento, el abuso, la violencia de género son actos que deben ser denunciados y evidenciados sin importar si es un «compañero» quien los ejerce.
Agradezco las muestras de solidaridad y apoyo, así como a los diferentes colectivos y compañer@s que han abordado el tema en lo público y en lo privado; no como un caso particular, sino como una manera más de ser consecuentes con las nuevas sociedades, los otros mundos que intentamos construir.
Paola Libertad Amador Sánchez
Mayo 2009
Los hechos que relata Libertad ocurrieron el 2 de noviembre de 2008, en la Ciudad de México. En ese entonces, el Mapache era su pareja. En una parte de su artículo, Cuanto vale la vida de una mujer, Gloria Arenas Agís (presa política), menciona el caso de Libertad como un ejemplo de la violencia hacia la mujer, existente dentro del movimiento social de izquierda.
Es importantísimo, estudiar, prepararnos y así poder organizarnos para que las leyes deberas funcionesn, ahorita no queda mas que denunciar y pelear para que se haga justicia, ya vendran tiempos en los que las mujeres triunfaremos derrotando la violencia y camnindo hacia un futuro con amor, respeto y dignidad
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Reciban todo mi apoyo compañer@s, ya que sabemos este mundo que vamos a construir no es nada facil,la violencia junto con la represion que la *sociedad normal nos marca* no podra vencernos recibe un brazo compañera que no estamos sol@s.
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Hola, Espero que Paola lea estas letras en algún momento. Quiero antes que nada decir que me siento confundido y triste por lo que leí pero a la vez por que veo que hay «hombres» que no tenemos nada en la cabeza y un vacio doloroso en el corazon. Mi nombre es Francisco Elizarrarás y fui vecino y novio de Paola durante un breve tiempo cuando vivío en la Valle del Tepeyac y aun la recuerdo con mucho cariño y nostalgia. es una chica maravillosa y no merece eso de ninguna manera. Paola si me lees por favor ponte en contacto para saludarte y acompañarte con mi amistad como siempre. te quiero mucho. PAKO
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Hola compañeras, un abrazo libertario y paso a lo siguiente, desgraciadamente hemos visto por decadas y hemos crecido con el machismo encima de nosotras nos vuelbe ciegas, al ver que al nuestro alrredor que aquel compañero que confiamoz, que le damos nuestro tiempo de nuestra vida y sobre todo lucha junto a nostras es nuestro agresor?
yo no justifico a nadien ni tengo por que hacerlo pues no conosco a ninguno de los dos, pero cuando hay violencia loo primero que uno hace es retirarse de esa persona y tu estubiste 7 meses de tu vida de tu tiempo con el?
con esto no justifico su grande falta ni nada, pues nuestro papel como anarcofeministas es, ayudarnos entre nostras y no resibir mas golpes y menos de los compañeros que se dicen libertarios anarquistas o que se yo? esta en nuestras manos y hay que defendernos y notar que estamos aqui como compañeras no como exclavas, no sumisas ante los ojos de el compañero que se cree mas acctivista, que pienzan que estamos ahi solo de adorno de repuesto, ya no hay que dejar que nos griten ni que humillen, pero debemos tambien ver con quien estamos quien esta a nuestro lado?
un beso a todas
colecctivo libres lokas y rebeldes en alguna trinchera
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