Bordados Mazahua en Punto de Cruz de Doña Magdalena García Durán. Piezas únicas.

Separadores de Libros $50 y Bolsa para celular $200
Servilletas $100, 50 x 50 cans
Servilletas $100, 50 x 50 Cám
Caminos de Mesa $600 y $700, 150 x 40 cms
Pasadores bordados para el pelo $50
Camino de Mesa-Pavoresles, 200×40 cms, $1000
Camino de Mesa -rosas, 150×40 cms, $850
Camino de Mesa-pensamientos, 150×40 cms, $850
Camino de mesa – deshilado, 150×40 cms, $850
Camino de Mesa – pensamiento, 100×40 cms, $650
Camino de Mesa – rosas, 100×40 cms, $650
Camino de Mesa – flores, 100×40 cms, $550
Camino de Mesa – corona de flores, 100×40 cms, $650
Camino de Mesa – deshilado de flores, 100×40 cms, $550

Entregas en los las estaciones de metro Pantitlán, Hidalgo y Chabacano.

Envíos fuera del área metropolitana por Servicio Postal Mexicano. Se agregará el costo, entre $40 y $100. Se requiere domicilio con código postal.

Son piezas únicas. Contacto por WhatsApp: 55 1308 6498

“La verdad histórica” del caso Ernestina Ascencio por R. Aida Hernández Castillo*

El 4 de diciembre pasado tuvo lugar una audiencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para el análisis de fondo del caso Ernestina Ascencio vs. México, que fue llevado a esa instancia por la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas (Conami), la organización Kalli Luz Marina y las organizaciones de derechos humanos Abogadas y Abogados para la Justicia y los Derechos Humanos y el Centro de Servicios Municipales Heriberto Jara. Para sorpresa de muchos de los asistentes que nos conectamos en línea, los representantes del Estado mexicano, repitieron ante la CIDH la vergonzosa verdad histórica usada por el gobierno calderonista para ocultar las violaciones a los derechos humanos cometidas por efectivos del Ejército Mexicano contra una mujer indígena náhuatl de Veracruz. Después de 13 años de silencio e impunidad ante uno de los casos más terribles de complicidad estatal con la violencia feminicida, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, representado por el fiscal general de Veracruz, Hernán Cortés (quien hizo honor a su nombre), por el secretario ejecutivo del Instituto Veracruzano de Acceso a la Información (IVAI), Daniel Adalberto Pereyra, y por el director general de derechos humanos de la cancillería, Christopher Ballinas Valdés, validaron las mentiras con las que el gobierno de Felipe Calderón protegió al Ejército. A diferencia de la postura asumida por este gobierno ante la verdad histórica del caso Ayotzinapa, en el caso de Ernestina Ascencio se optó por sellar el pacto de complicidad con la institución castrense validando las versiones que descalifican el testimonio de la víctima y de sus familiares.

En una audiencia considerada como un momento histórico para la CIDH –por ser la primera que se traduce simultáneamente a un idioma indígena– la interprete náhuatl Gabriel Citlahua, tradujo la fuerza de la denuncia de las peticionarias, Marilyn Ramón Medellín, mujer mazahua, de la Conami y Lizett Hernández Cruz, de Kalli Luz Marina, para los familiares de la víctima conectados a la distancia. Uniendo sus voces a las de las abogadas Carmen Herrera y Alejandra Arlet García reconstruyeron los hechos y denunciaron también la falta de acceso a la información y la complicidad del IVAI. Contextualizando la agresión a Ernestina Ascencio en el marco del impacto que la militarización ha tenido en las comunidades indígenas de la zona de Zongolica, se narró ante las comisionadas cómo el 25 de febrero de 2007 la víctima fue encontrada malherida por familiares y vecinos de la comunidad indígena de Tetlacinga, en las inmediaciones del 63 Batallón de Infantería, en la 26 Zona Militar en Veracruz. Denunciando el racismo institucional del sistema de salud mexicano, narraron que antes de morir en un hospital privado, y después de que se le negara la atención en una clínica pública, la señora Ernestina responsabilizó a efectivos del Ejército de la agresión sufrida. Las irregularidades del proceso fueron descritas paso a paso: como la primera valoración hecha por una médico forense en Orizaba, que certificaba la violación sexual y la muerte a consecuencia de la violencia perpetrada contra la víctima, fue desestimada por la Fiscalía. Después la necropsia realizada por el médico Juan Pablo Mendizabal, indicó traumatismo craneoencefálico, fractura, luxación de vértebras cervicales, anemia aguda y ratificó la violación sexual, también fue pasada por alto. Ambos médicos fueron despedidos y recibieron amenazas de muerte. Paradójicamente, el fiscal Hernán Cortés, se refirió a estos despidos como una respuesta institucional ante las irregularidades del caso.

Poco después un médico militar realizó una segunda autopsia que desestimó los informes anteriores y certificó muerte por gastritis. El 13 de marzo de 2017, el entonces Presidente Felipe Calderón, declaró que se trataba de una muerte por gastritis aguda. Esta intervención presidencial, en medio de la investigación, marcó la ruta judicial llena de irregularidades y violaciones al debido proceso, que llevó al cierre apresurado del caso el 17 de mayo de 2007.

Ante los testimonios de las peticionarias, las comisionadas Julissa Mantilla, Mary Maculey, Antonia Urrejola y Esmeralda Arosamena no podían ocultar su sorpresa frente a esta historia kafkiana que los representantes del Estado mexicano, insistían en validar. ¿Por qué desestimaron las autopsias que certificaban la violación y dieron prioridad a una autopsia que implicó exhumar un cuerpo que ya había sido limpiado y enterrado? ¿Por qué el presidente en turno se pronunció sobre un caso que tenía una investigación penal abierta? ¿Con qué argumentos el IVAI pudo negar el acceso a la información para un caso de violaciones a los derechos humanos? Cada pregunta iba poniendo en evidencia el vergonzoso papel que los representantes estatales decidieron jugar.

El papel del Estado mexicano ante la CIDH, parece ratificar una vez más la existencia de una alianza del gobierno con la institución militar. La misma que llevó a la cancillería a negociar la repatriación del ex secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, evitando que la justicia estadunidense lo juzgara por su participación en la redes del narco. Se ha optado por repetir una verdad histórica que lastima la memoria de Ernestina Ascencio y crea las condiciones para que la violencia sexual y el feminicidio sigan afectando la vida de las comunidades indígenas. Esperamos que la justicia internacional haga lo que la justicia nacional no ha logrado: poner un alto a la impunidad y develar la verdad que el gobierno ha decidido continuar ocultando.

* Doctora en antropología e investigadora del Ciesas

Para una historia razonada de las pérdidasMárgara Millán*

Jean Robert escribió en 2017, en un texto denominado En el espejo de la Escuelita Zapatista: por un sentido común controversial**, que habría que realizar lo que denominó una historia razonada de las pérdidas. Hablaba de cómo la modernidad es una guerra contra la subsistencia de los pueblos y mostraba cómo es posible reconocer en la historia de la modernización, un proyecto de transformación de los pueblos en una forma que desposee a los pobres de sus capacidades innatas y vuelve más ricos a los ricos. ¿Cuáles eran esas capacidades innatas de los pobres que los múltiples proyectos modernizadores deshacen? ¿Cuáles y de dónde provienen los mecanismos que pueden ser entendidos como una guerra contra la subsistencia de los pueblos?

Jean Robert nos enseñó a mirar a los pueblos como colectividades creadoras de mundo, por cierto, no capitalista; mundo donde lo colectivo tiene aún densidad, tanto en las prácticas de la reproducción social de la comunidad, como en el horizonte de una vida plena y deseable. Ver su libro La potencia de los pobres, que escribió junto con Majid Rahnema en 2008.

¿Cómo se destruye la subsistencia de los pueblos? Parecería que esto que se denomina modernización, desarrollo, industrialización, son palabras que ocultan un hecho sustancial que podemos resumir como destrucción y colonización, ambos procesos históricos de larga duración. Procesos que en nuestro país no se detuvieron con la independencia, y tampoco con la revolución, continuaron durante la época nacionalista del Estado, se exacerbaron con el neoliberalismo y, por desgracia, continúan también en el cambio de régimen presente. Jean Robert menciona cuatro ejes de esa guerra contra los pueblos y sus formas de existencia: la guerra del Estado y del mercado contra la subsistencia; la enajenación, es decir, el abandono de la autonomía; la modernidad-modernización-occidentalización; y la coerción industrial.

Así, resulta que a mayor grado de modernización –del entorno, de las formas de vida, del consumo– le es correlativa un mayor debilitamiento de la autonomía de los pueblos, es decir, un mayor debilitamiento para desarrollar y hacer florecer su diversidad de formas de vida y de autorganización, que por muchos años las naciones originarias, hoy denominadas pueblos indígenas, han cultivado y actualizado dentro de esta nación que de alguna manera les ha sido impuesta. ¿Y cómo actúa el Estado en este gobierno frente a esta realidad de los pueblos-naciones precedentes a la gran nación mexicana? El liberalismo republicano que defiende hoy, como antaño, el derecho individual y el interés nacional, es ciego frente estos sujetos políticos y sus derechos colectivos, es sordo frente a sus querellas y sus propuestas, frente a sus formas de entender y proponer alternativas al desarrollo.

Para el Estado, la nación emana de él: nación de Estado, dice el maestro Bolívar Echeverría. Por eso su retórica nos resulta tan lejana, porque se desvincula de la vida concreta de quienes dice representar. Y desde que la ideología del desarrollo domina el mundo, el mandato del Estado y su nación es el combate a la pobreza. Una pobreza, hay que decirlo, medida en las escalas de esta ideología del desarrollo, donde cada persona quiere tener un empleo, donde el dinero es lo que manda. Y es aquí donde podemos entender a cabalidad los ejes que más arriba consignábamos: la guerra del Estado y del mercado contra la subsistencia, es decir, contra la autonomía de los pueblos. Estado y mercado coinciden con esta ideología del desarrollo, que siempre va a destruir las bases necesarias para que existan la soberanía alimentaria y la diversidad cultural. La enajenación, es decir, las comunidades originarias son reconocidas como pobres. No como comunidades que han cultivado su autonomía, sujetos políticos que han persistido en la vida campesina, no asalariada, cultivando sus tierras, conservando su entorno, y cuando es necesario, defendiendo el agua y sus formas de estar en el mundo; comunidades que perviven frente a la industrialización masiva, la urbanización sin límite; y es ahí donde conectamos con la coerción industrial, que sólo imagina el desarrollo como grandes corredores industriales contra la vocación agrícola de los pueblos. Sólo así podemos entender la tozudez, la ceguera y la falta de escucha que este gobierno ha tenido frente a los ejidatarios y las comunidades que han dicho no a la termoeléctrica en Morelos desde hace años. Sólo desde este lugar de certeza inamovible se puede entender que el gobierno de la Cuarta Transformación se haya negado a dialogar con los ejidatarios, con el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua, FPDTA-MPT; y que justo para conmemorar la Revolución Mexicana, y sobre todo la firma del Plan de Ayala, enviara a la Guardia Nacional para romper el plantón de Apatlaco y cumplir con su designio: la termo va porque va. ¿Quién necesita más electricidad en Morelos? ¿Porqué un corredor industrial en tierras de vocación agrícola? ¿Por qué empecinarse en echar a andar una termoeléctrica, que muy pronto será obsoleta, a menos de 300 metros del Jardín de niños del poblado de Huexca? ¿Por qué no tender puentes, escuchar argumentos, reconsiderar, hacer algo en común con quienes fueron parte del movimiento de apoyo del actual Presidente? ¿Cómo comprender estas prioridades de quien dice –y dice mal– mandar obedeciendo? Y todo esto, después de que nadie da con el móvil del asesinato de Samir Flores. Luego de que la consulta en las comunidades afectadas por el Proyecto Integral Morelos claramente dijo no a la termoeléctrica. Este 23 de noviembre, es por todo esto, un día de tristeza, como lo fue el 20 de febrero del año pasado.

A Jean Robert le interesaba la persistencia de eso que la modernización transforma. Y preguntaba, ¿qué es eso que la modernización transforma? Es, sin duda, la autonomía de los pueblos. Su pensamiento se hará presente en todas estas resistencias frente al desarrollo, que no es la solución, sino justo el problema.

En memoria de Jean Robert.

** En Modernidades alternativas, coordinado por Daniel Inclán y Márgara Millán, México, UNAM-Del Lirio, 2017.

*Profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM

La Jornada, 28 de noviembre de 2020

#laSierraNoSeVende en apoyo a Tepotzotlan

El PIM es despojo y destrucción, no es desarrollo

Comunalizarnos por Gustavo Esteva. La Jornada


Mi llamado a la desobediencia, hace 15 días, produjo tormentas en mi milpa electrónica. Me llovieron insultos y descalificaciones. ¿Cómo me atrevía a desafiar una política que está cuidando la salud de todas y todos y salvando vidas? ¿Cómo, aún peor, cuestionaba el valor supremo del conocimiento científico?

Me clasificaron entre quienes circulan teorías de la conspiración. Es extraño. Me referí a agentes que actúan a la vista de todos: la industria farmacéutica, el sistema de salud, la Organización Mundial de la Salud, los gobiernos, las corporaciones… sus intereses no son los de la gente, aunque pretendan lo contrario. ¿Por qué negar la evidencia abrumadora sobre su comportamiento inmoral? No son conspiradores. Su inmoralidad irresponsable es enteramente pública y se ha vuelto cínica.

Se agravan mundialmente ciertas condiciones crónicas: obesidad, diabetes, desnutrición, enfermedades cardiovasculares y otros males. Según The Lancet, la más prestigiada revista médico-científica, todo eso forma una sindemia, por su aparición simultánea y general.

Desde 2019 la revista exige que atendamos su causa común: el modo de vida que se nos ha impuesto, asociado al colapso climático, la contaminación industrial, los alimentos chatarra, empleos bajo condiciones atroces, transporte interminable, todo lo demás.

El virus del Covid-19 llegó sólo como golpe de gracia, en esa condición desastrosa creada por el sistema dominante. Al separarlo de las cuestiones de fondo y presentarlo como una amenaza externa, se le ha empleado como cortina de humo para garantizar que continúe la depredación interminable de ese sistema. Se aprovechó la sumisión pasiva y obediente a instrucciones insensatas, causada por la campaña de miedo, para proseguir y hasta acelerar los megaproyectos destructivos y nuevas formas de opresión.

Quizá logremos, un día, demostrar que el confinamiento causó más daños a la vida personal y colectiva que todos los atribuidos al virus. Que las políticas en curso no salvan vidas ni cuidan la salud. Que la obscena contabilidad cotidiana de cuerpos contribuye a nuestra metamorfosis grotesca en piezas homogéneas de algoritmos, para acelerar el establecimiento de la sociedad de control que facilite mayor destrucción y explotación.

Es hora de juntarnos y detener esta locura. Con quienes tengamos cerca. Vecinas y vecinos del edificio que habitamos o de la calle en que vivimos; amigas y amigos cercanos. Alrededor de una mesa, en un jardín o en una calle. Podemos usar cubrebocas y mantener distancia, para cuidarnos de ese virus tan contagioso. Pero de ésta sólo saldremos si nos organizamos.

Revisemos, ante todo, cómo se forma nuestra comida, qué llevamos a nuestro cuerpo. Veamos juntas y juntos qué podemos cultivar en el lugar donde estamos. Nos sorprenderá, acaso, descubrir la gran cantidad y variedad de hortalizas y otras plantas, algunas medicinales, que podemos producir en casa. Algún contacto o el amigo de un amigo nos permitirá arreglarnos con grupos campesinos que nos abastezcan de todo lo que no podemos producir en nuestros hogares, en nuestro lugar. Y podremos tener al fin comida sana suficiente. Oiremos, acaso, la historia de las ollas populares en ciudades chilenas, donde no sólo hacen intercambios de lo que producen, sino que lo comparten con quienes nada tienen para llevarse algo a la boca.

Veríamos en seguida lo que nos enferma. Y exploraríamos, juntas y juntos, cómo sanar con empeños autónomos, con prácticas más sanas de vida, con remedios tradicionales, con lo que recomiendan tías y abuelas que todas y todos tenemos, con las sanadoras que alguien conoce. No habría fundamentalismos. Podríamos recurrir a medicamentos contemporáneos. Y hasta localizaríamos a algún médico honesto que nos dijera en voz baja cuáles no hacen daño… Nos ocuparíamos bien de las enfermedades transmisibles, sin disimular tras de ellas lo más importante.

Nuestra mirada estará en lo esencial: desmantelar el patrón de vida que destruye a la madre Tierra, genera las llamadas pandemias y desgarra el tejido social. Desafiaremos con buenos fundamentos a la ciencia tras de la cual se refugian los políticos, mostrando sus limitaciones e incapacidades. Recuperaremos saberes subyugados y descalificados, que hoy demuestran su inmensa utilidad. Aprenderemos de los pueblos originarios, que han sabido conservar y proteger sabiduría de miles de años que hoy necesitamos como nunca.

Se irá formando entre nosotras y nosotros el espíritu comunal, en la convivialidad vernácula. En vez de consumismo buscaremos suficiencia: que todas y todos tengamos cuanto haga falta para tener una vida digna y satisfactoria… pero nada más. Suprimiremos toda jerarquía: no dejaremos que reine de nuevo el espíritu patriarcal y su evangelio de la muerte. Cuidaremos la vida, no sólo la nuestra, para construir otra manera de vivir.

¡Basta ya! En vez de predicar lo que ha de hacerse, podemos documentar y compartir lo que muchos pueblos y millones de personas están haciendo, para evitar el abismo al que nos han estado conduciendo.

Mítin en exigencia del ¡Alto a la impunidad en los feminicidios de Puebla!

CONVOCATORIA

No fue suicidio, fue FEMINICIDIO!!!

Mitin en exigencia del ¡Alto a la impunidad en los feminicidios!
Va por Zyanya, por todas!

1° de diciembre 10am Nos vemos frente al Congreso del Estado de Puebla Av. 5 Pte 128, Centro, 72000 Puebla, Puebla.
Gracias por difundir y asistir!

Madruguete y traiciones para imponer la termoeléctrica y el PIM,

Vista del río Cuautla a la altura del plantón de Apatlaco, en Ayala, tierra de Emiliano Zapata.

Son siete traiciones y dos madruguetes con los cuales la gestión de la autonombrada 4T busca imponer la termoeléctrica y el Proyecto Integral Morelos, pasando por encima de los derechos, las leyes, y justificando la soberanía energética del país

El gobierno de la autonombrada 4T cree que con madruguetes y con la imposición de la termoeléctrica de Huexca a través de una serie de traiciones va a activar el Proyecto Integral Morelos, que abarca Puebla y Tlaxcala también.

Un megaproyecto meramente energético. Justifican la entrada de la Guardia Nacional en pos de resguardar la soberanía energética. No hablan que detrás hay empresas extranjeras. No hablan del gasoducto y las zonas industriales proyectadas alrededor del Volcán Popocatépetl.

Ignoran que las y los ejidatarios de Cuautla, activistas y pueblos afectados están reorganizando su lucha contra este megaproyecto industrial. Los ejidatarios tomaron las oficinas de la asociación civil Asurco (concesionaria del río Cuautla cuyo presidente firmó a favor del acueducto) y ahí colocaron el plantón desde donde tuvieron una asamblea en la cual invocaron al Jefe del Ejército Libertador del Sur, Emiliano Zapata

Una ejidataria de Ayala invitó a sus compañeros a tomar acción ante el atropello. No faltaron los “Zapata vive la lucha sigue”. Ya tienen próxima fecha de asamblea. Hoy aplaudieron después de que un ejidatario dijera que llegarán hasta las últimas consecuencias. Que la historia se repite, y no durarán en repetir lo qu sucedió en 1911,enunció otro ejidatario.

La llegada de la Guardia Nacional a las dos de la mañana al plantón que impedía la terminación del acueducto que conecta el agua con la central termoeléctrica de Huexca —desde hace 4 años en Apatlaco, Ayala, orillas del río Cuautla— es solo un atropello más derivado de y traiciones en tiempos de la autonombrada 4T. 

Las 7 traiciones de AMLO y la autonombrada 4T

·A sus compromisos de campaña

El presidente Andrés Manuel López Obrador traicionó su propia palabra. En Yecapixtla, un mitin en mayo del 2014, prometio cancelarlo: 

“Yo aquí quiero expresarles que nosotros vamos a defender con todo lo que podamos a los pueblos, que no queremos ese gasoducto, esa termoeléctrica, y no queremos tampoco las minas que nada más van a destruir el territorio y van a contaminar las aguas”, dijo el político en su caminar por la presidencia. 

Ahora, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) asegura que se inaugura a finales de año.

·Al derecho y la ley como tal

No importa que haya 19 amparos vigentes contra el Proyecto Integral Morelos:  9 por el agua del río Cuautla y contra el acueducto —que con el madruguete entraron a terminar— el cual conecta el agua con la termoeléctrica. 3 son contra el gasoducto, incluidos los de 2 pueblos nahuas: Amilcingo y Atlixco. Uno es contra la termoeléctrica, interpuesto desde 2014 por Huexca.

Primero, Olga Sánchez Cordero titular de Segob mintió desde la mañanera que habían resuelto los amparos vigentes y lo único que hicieron fue sobreseer un amparo negándoles el derecho a los ejidatarios de defender su derecho al agua y canalizar todos los expedientes abiertos sobre el PIM. 

Luego,  el vocero de la CFE, Luis Bravo, aseguró que no existe ningún impedimento legal para el inicio de las obras ni para el inicio de operaciones “ya que no existe ninguna orden alguna de jueces que lo impida”. Destacó que la obra fue aprobada en una consulta y puso por delante el acuerdo con Asurco.

Además la Conagua y Semarnat dijeron en octubre de 2020 que no está permitido el acueducto. Pero ya entraron a terminarlo.

·A los derechos de los pueblos

La 4T se está brincando por completo el derecho de los pueblos en su extensión dimensional.

Se vuela La Constitución:

“El artículo 2º constitucional establece un marco general para el desarrollo de órganos de representación de las comunidades indígenas, reconociéndoles sus derechos a la autonomía y a la libre determinación, así como el uso y aplicación de su derecho consuetudinario y el acceso a la tenencia de la tierra y al uso y disfrute de los recursos naturales”.

Como la propia CNDH lo define:

“Los Pueblos y comunidades indígenas tienen derecho al disfrute pleno de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales reconocidos en la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos (art. 1)

Además se trata de una traición a laDeclaración universal de los derechos de los pueblos:

-Artículo 1
Todo pueblo tiene derecho a existir.

-Artículo 3
Todo pueblo tiene el derecho de conservar en paz la posesión de su territorio

-Artículo 5
Todo pueblo tiene el derecho imprescriptible e inalienable a la autodeterminación. Él determina su status político con toda libertad y sin ninguna injerencia exterior.

-Artículo 6
Todo pueblo tiene el derecho de liberarse de toda dominación colonial o extranjera directa o indirecta y de todos los regímenes racistas.

-Artículo 16
Todo pueblo tiene derecho a la conservación, la protección y el mejoramiento de su medio ambiente.

-Artículo 17
Todo pueblo tiene derecho a utilizar el patrimonio común de la humanidad,

·A la libre determinación

Varios de los amparos que tienen contra el megaproyecto son de pueblos nahuas por no haber sido consultados sobre el Proyecto Integral Morelos.

AMLO realizó una consulta en febrero de 2019 después del asesinato del defensor del territorio, nahua de Amilcingo, Samir Flores Soberanes. Pese a que por más de 8 años los pueblos y comunidades han rechazado el megaproyecto.

No obstante, en la propia consulta que realizó el gobierno de AMLO, los pueblos afectados directamente por el PIM dijeron que no quieren la termoeléctrica. En por lo menos 4 pueblos quemaron las papeleras y las urnas de dicha consultaEn Huexca, retiraron la casilla y realizaron su propia consulta en asamblea pública con más de 500 personas que firmaron en contra de la termoeléctrica.  

“Nosotros queríamos hablar con él [AMLO] y él se hizo sordo. Hoy no queremos hablar con él, hoy queremos que el Proyecto Integral Morelos se retire de nuestras comunidades y de nuestros territorios”, expresó Teresa Castellanos en el mitin de la conmemoración de los 100 años del asesinato de Emiliano Zapata en Chinameca Morelos. 

·Al medio ambiente y la salud

Además, cualquiera de la autonombrada 4T o gobierno local omite por completo hablar de los daños ambientales o a la salud de quienes habitan cerca de la termoeléctrica o el gasoducto. 

En 2015 comenzaron las pruebas en la termoeléctrica: “los niños comenzaron a ser afectados. Como que se volvieron locos. Se peleaban”, relata Teresa Castellanos.

Hasta la periferia de Huexca se escucharon los 110 decibeles de ruido que hace la estación. Las pruebas duraron tres meses, suficientes para que quienes ahí viven constataran: “perdimos la audición”. Salía gas gris de las turbinas, “nos enfermamos de gripa por meses”. Las aguas con químicos contaminaron las barrancas de guayabos y papayos, “ya nació un niño con un solo ojo”.

Un ejemplo del daño que pueden hacer las termoeléctricas es lo que sucede en Europa donde, de las 30 empresas más contaminantes, 26 son centrales termoeléctricas.

·Al río y a los ejidatarios

La CFE asegura que el agua que se necesita para enfriar el gas que echa a andar la termoeléctrica no vendrá del río Cuautla sino de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR). Sin embargo, es la misma agua que va al caudal del río, con la cual los ejidatarios ocupan para la siembra. 

Aunque digan que no afectarán el río ni el medio ambiente, y que no le quitarán el agua a los ejidatarios, resulta una falacia pues esa agua tratada que solía ser parte del caudal hará falta en el afluente para el riego. Les dicen que no faltarán aguas para su siembra, pero no dicen de dónde van a sacar el agua que dejaría de sumarse al río.

·A la memoria

El mismo día que AMLO anunció que 2019 sería el “año de Emiliano Zapata”, es el mismo que  descalificó a las y los defensores del territorio que protestaban contra la termoeléctrica y el PIM en su mitin llamándolos “radicales de izquierda: para mí no son más que conservadores”.

Ahí Samir Flores lo comparó con la traición de Madero a Zapata, por la cual fue asesinado. “Es lamentable lo de Andrés Manuel López Obrador. No puedo dejar de pensar en un momento: cuando Madero entra el poder y le da la espalda al general Zapata. Esto me recuerda a esa página de la historia”. A los pocos días lo asesinaron.

Quienes imponen el proyecto Integral Morelos olvidan que está en tierra de Zapata, y en la región por donde El Jefe recorrió junto con su ejército. 

Los 2 madruguetes

·Asesinato de Samir Flores

·Cuatro días antes de la consulta obradorista sobre la termoeléctrica de Huexca, fue asesinado poco después de las 4 de la mañana Samir Flores Soberanes, persona nodal en la articulación de las resistencias y la defensa del territorio contra los megaproyectos en la región. 

El crimen sigue impune, pese a que Cuauhtemoc Blanco declaró qu el fiscal de Morelos sabe quién lo mató. Aún con el crimen sin resolver, quieren imponer el PIM.

·Desalojo del plantón de Apatlaco

En la historia quedará cómo el obradorismo pasó encima de la voluntad y decisión de los pueblos y ejidatarios usuarios del río Cuautla la madrugada del 23 de noviembre de 2020 cuando, con más de 300 elementos de la Guardía Nacional en coordinación con la policía estatal desalojaron el plantón de Apatlaco. Desde 2016 este plantón evitaba la terminación del acueducto que activaría la termoeléctrica y el PIM. Los ejidatarios siguen inconformes con lo sucedido.

Madruguetes y traiciones para imponer la termoeléctrica y el PIM

Pronunciamiento de la Agrupación de Lucha Socialista (ALS) 25 nov 2020

¡NI UNA ASESINADA NI DESAPARECIDA MÁS!

¡JUNTAS Y ORGANIZADAS PARA NUESTRA LIBERACIÓN!

Pronunciamiento de la Agrupación de Lucha Socialista (ALS), 25/nov/20.

A la violencia general creciente de estos últimos dos años se le sumó aquella favorecida por el confinamiento en las casas decretado por los gobiernos de todos los niveles como medida para contener la covid-19. Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de enero a mayo de este año, es decir, durante el confinamiento se registraron 375 presuntas víctimas de feminicidio y 1,233 mujeres víctimas de homicidio doloso, dando un total de 1,608; es decir, un 6% más que en el mismo periodo de 2019. A ello, se suman, 108,778 llamadas de emergencia al número 911, relacionadas con incidentes de violencia contra las mujeres. El confinamiento masivo ha resultado una situación desfavorable para las mujeres y niños al obligarlos a convivir con sus victimarios.

Resulta vergonzosa la respuesta del presidente López Obrador ante estos dolorosos casos de violencia cuando afirmó que el 90% de las llamadas a servicios de emergencia fueron falsas, o bien, que durante la pandemia hubo reencuentro y no violencia intrafamiliar; discurso que en realidad es complaciente con la derecha aliada que ha tenido a la familia como bandera. La actitud de este gobierno ha sido indolente con las mujeres víctimas de violencia y feminicidio dejando en la impunidad a los agresores y sin una estructura real que atienda de manera global a las mujeres que padecen esta situación. Por el contrario, bajo su política de austeridad, propio de los modelos neoliberales, ha cerrado servicios como los albergues que daban refugio a las mujeres y sus familias que huían de sus agresores. Mientras tanto, los partidos asesinos como el PRI pretenden arrebatar

En vez de reconocer el grave problema de violencia y desplegar las estrategias necesarias, el gobierno federal y los estatales, criminalizan las movilizaciones de mujeres que exigen un alto a la violencia. Estos mismos gobiernos han desplegado una campaña de represión contra la protesta social tanto hacia los pueblos en resistencia en la defensa de sus recursos naturales como a las mujeres que exigen un alto a la violencia, usando sus propias fuerzas oficiales como la Guardia Nacional o los cuerpos policiacos estatales o municipales, o bien, a través de la violencia del crimen organizado. Así, vemos los recientes ejemplos en Guanajuato, en la CDMX y, la más grave, ocurrida en Cancún al dispararles a las manifestantes y violentar sexualmente a las detenidas. Como Agrupación de Lucha Socialista (ALS) ¡rechazamos por completo estas agresiones hacia las mujeres y exigimos destitución y castigo a los mandos y ejecutores de la represión en cada una de las fuerzas policiacas responsables!

¡Recuperemos la movilización y la organización permanente para defendernos!

Como ALS reivindicamos las experiencias de las comunidades en las colonias populares y en las zonas rurales, como las policías comunitarias, quienes han generado organizaciones de base para enfrentar la violencia tanto del crimen organizado como la del Estado, logrando reducirla. Las acciones espontaneístas de grupos vanguardistas como la ocupación de edificios públicos, aísla cualquier lucha y no soluciona el problema de violencia ni en sus lugares de origen ni a nivel estructural sino se articula a nivel popular. Sumemos esfuerzos para organización en nuestros barrios, comunidades, escuelas y centros de trabajo en comités o brigadas de autodefensa mixtas contra la violencia hacia las mujeres y los sectores más pobres de este país. Es necesario que logremos la unidad de un movimiento de mujeres amplio a nivel nacional e internacional encabezado por las madres de víctimas de feminicidio y las compañeras víctimas de violencia donde confluyamos diferentes corrientes de izquierda y de abajo para generar un plan de lucha que nos lleve a detener la vorágine de la violencia del Estado capitalista, machista y del crimen organizado.

No es casualidad que en medio de la situación de reacción que vivimos de la desmovilización social se recrudezca la violencia contra la mujer y el conjunto de los sectores en resistencia. De ahí la necesidad de rearticular la organización desde nuestros espacios para despertar la movilización masiva, con las medidas sanitarias adecuadas, como lo están haciendo nuestras hermanas y hermanos chilenos y de otras latitudes.

Consideramos que es necesario advertir que la completa erradicación de la violencia y opresión de las mujeres, no será posible dentro del Capitalismo, porque es su forma básica de dominación. La plena liberación de las mujeres de abajo, solo será posible en el Socialismo. ¡Ni un paso atrás!

¡Por un movimiento nacional e internacional de las trabajadoras, campesinas, estudiantes, indígenas y mujeres de los sectores populares contra la violencia, desaparición forzada y feminicidio!

¡Alto a la violencia del Estado y del crimen organizado contra la protesta social!

¡Expulsemos a la derecha del movimiento de mujeres!

Movilizaciones contra la Imposición del PIM en México y el Mundo

ACCIONES DISLOCADAS EN TODO EL PAÍS Y EL MUNDO

Sábado 28 de noviembre, 09:00 hrs.

Movilizaciones contra la imposición del PIM
Aniversario 109 de la firma del Plan de Ayala
Fuera Guardia Nacional de Morelos
Fuera ejército de Aplataco
Justicia de Samir

Convoca el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos, Puebla, Tlaxcala.

POR LA VIDA Y CONTRA EL DINERO. EL CNI-CIG y el EZLN LLAMAN A LA SOLIDARIDAD CON EL FRENTE DE PUEBLOS EN DEFENSA DE LA TIERRA Y EL AGUA DE MORELOS, PUEBLA Y TLAXCALA.

POR LA VIDA Y CONTRA EL DINERO. EL CNI-CIG y el EZLN LLAMAN A LA SOLIDARIDAD CON EL FRENTE DE PUEBLOS EN DEFENSA DE LA TIERRA Y EL AGUA DE MORELOS, PUEBLA Y TLAXCALA.

EL CNI-CIG y el EZLN LLAMAN A LA SOLIDARIDAD CON EL FRENTE DE PUEBLOS EN DEFENSA DE LA TIERRA Y EL AGUA DE MORELOS, PUEBLA Y TLAXCALA.

 Noviembre del 2020.

Al Pueblo de México

A los Pueblos del mundo

A la Sexta Nacional e Internacional

A los Medios de Comunicación

El Congreso Nacional Indígena- Concejo Indígena de Gobierno y el EZLN, denunciamos el cobarde desalojo de los compañeros del campamento en resistencia en San Pedro Apatlaco, Morelos, perpetrado por la Guardia Nacional durante la madrugada del día 23 de noviembre, para reanudar ilegalmente la construcción del ducto que lleva agua del río Cuautla a la termoeléctrica de Huexca.

Con que cinismo el gobierno neoliberal que dice mandar en este país, obedece a sus patrones que son el gran capital, con que cinismo las fuerzas armadas, bajo las órdenes del capataz, violentan a los pueblos, para entregar el agua del río Cuautla, robada a los pueblos campesinos de Ayala, a las empresas que se benefician con el Proyecto Integral Morelos, como Elecnor y Enagasa, a las que concesionó el gasoducto; Bonatti y Abengoa constructoras del gasoducto y de la termoeléctrica en Huexca; y las que se beneficiarán del consumo de gas, como Saint Gobain, Nissan, Burlington, Continental y Gas Natural del Noreste.

Con el PIM, las fuerzas armadas y el gobierno neoliberal, con sobrevuelos militares avanzan en la represión y la imposición de la infraestructura energética, sostenida de la destrucción y despojo del territorio de los pueblos originarios, para hacer posible, sobre la sangre de nuestra gente, como el compañero Samir Flores Soberanes, la explotación de la naturaleza, para que ellos, los patrones del capital trasnacional,  destruyan los cerros con sus concesiones mineras y se queden con el agua los corredores industriales de Cuautla, Yecapixtla, Cuernavaca  y toda la región, en los estados de Morelos, Puebla y Tlaxcala. Con que cinismo e impunidad el capataz, que se dice mandar desde el gobierno federal, ordena pisotear el supuesto estado de derecho, violando 8 suspensiones judiciales sobre la obra del acueducto, que pretende robar el agua para que sea contaminada en la termoeléctrica de Huexca. Y dos suspensiones más en contra del gasoducto en las faldas del volcán sagrado Popocatepetl, y la contaminación del río Cuautla, como parte del Proyecto Integral Morelos.

Por lo anterior y ante la creciente tensión, violación del estado de derecho, hacemos responsable al mal gobierno federal y al mal gobierno del estado de Morelos, de cualquier represión o atentado contra los compañeros y compañeras que luchan y resisten a este megaproyecto de muerte. Particularmente llamamos a la solidaridad con el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos, Puebla y Tlaxcala.

Atentamente

Noviembre de 2020

Por la Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos

Nunca Más un México sin Nosotros

Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno

Ejército Zapatista de Liberación Nacional.