Maestras creadoras: la producción artística ante la pandemia, 7 Mayo, 12 hrs CDMX

La Vocera: una ventana a las resistencias indígenas por Aida Hernández en Rompevientos

  1. Aída Hernández Castillo

El largometraje intitulado La Vocera (82 minutos), dirigido por Luciana Kaplan y producido por Carolina Coppel, Mónica Lozano y Eamon O’Farril, nos lleva en un recorrido de la activista y médica tradicional nahua María de Jesús Patricio Martínez, por distintas regiones de México, en su campaña para recabar firmas y obtener su registro como candidata independiente en las elecciones de 2018. Pero no es un documental sobre una campaña política, es más bien la historia de múltiples resistencias indígenas, tejidas con la sensibilidad y sororidad de las documentalistas y las mujeres indígenas que lo protagonizan.

Entre los múltiples hilos narrativos que se van tejiendo, están las historias de resistencias a gasoductos, a megaproyectos eólicos, mineros, porcícolas, así como la denuncia de despojos territoriales por parte de ganaderos y empresas transnacionales. La distopia del supuesto desarrollo es denunciada por Marichuy al inicio del documental, señalando: “Si la destrucción y muerte son el “progreso”,  pues estamos en contra… ¿El progreso para quién? ¿El desarrollo para quién?”

El largometraje expone también de manera velada los racismos de los medios de comunicación y de las instituciones electorales que enmarcan la travesía de la vocera. La brecha digital que excluye a un alto porcentaje de la población indígena del ciberespacio, dificultó la recolección de firmas, en un complicado proceso burocrático que solo permitió recabar el 32.5 por ciento de las rúbricas requeridas.[1] Pero lo importante no fue la meta, sino el trayecto. Siendo la primera mujer indígena en la historia de México en buscar la presidencia, su sola presencia, así como el tono y contenido de su discurso político, desestabilizaron los imaginarios racistas y patriarcales de los medios. Retando las formas de la política institucional, Marichuy se convirtió en la voz del Congreso Nacional Indígena (CNI) y apeló a la fuerza de lo comunitario para hacer su campaña. Podríamos decir que es este sujeto colectivo, el protagonista principal de La Vocera.

Al igual que Marichuy, el documental ha empezado a viajar por el país y el mundo, a través de festivales, webinarios y eventos culturales, creando espacios de reflexión crítica sobre las violencias y los despojos que están afectando los territorios indígenas y destruyendo a la madre tierra. Este testimonio audiovisual nos llega en un momento en el que las mujeres zapatistas y del CNI — junto con algunos de sus compañeros– se preparan para iniciar una nueva travesía, ahora cruzando el Atlántico, para articular sus luchas con mujeres de otros contextos que también enfrentan las violencias patriarcales, capitalistas y racistas (https://fb.watch/41-Dd13lk9/).

El mensaje que estas mujeres llevarán a los cinco continentes, es un llamado urgente a transformar un proyecto civilizatorio de muerte que está acabando con la tierra y sus habitantes. En la llamada Declaración por la Vida señalan: “hacemos nuestros los dolores de la tierra: la violencia contra las mujeres; la persecución y desprecio a los diferentes en su identidad afectiva, emocional, sexual; el aniquilamiento de la niñez; el genocidio contra los originarios; el racismo; el militarismo; la explotación; el despojo; la destrucción de la naturaleza.”[2]

Son estos dolores de la tierra, estos despojos, explotaciones y destrucciones de la naturaleza, los que nos ejemplifica el documental de La Vocera, que a la vez nos invita a conocer las luchas y estrategias de resistencia de los pueblos originarios de este rincón del mundo.

Respondiendo a la invitación del documental, me tomé la tarea de conocer más sobre algunos de los proyectos de resistencia que visita Marichuy en su recorrido por el país. Sirva este escrito para contextualizar el testimonio audiovisual, que se ha convertido desde ya en un documento histórico de las resistencias indígenas en México.

Caracol Resistencia y Rebeldía de la Humanidad: el inicio

            La travesía se inicia en una asamblea en la que el CNI y las bases de apoyo zapatistas anuncian la elección de María de Jesús Patricio Martínez como vocera del Concejo Indígena del Gobierno, para contender en las elecciones del 2018. Al aceptar el cargo, Marichuy   señala: “Nosotros como pueblo hemos analizado que vamos peleando por la vida y la vida incluye la tierra, el agua, el territorio, los árboles y se los están acabando. Queremos dar este paso y es difícil, pero es necesario darlo si queremos que nuestros pueblos sigan existiendo…”.

En este inicio podemos ver la fuerza de las mujeres zapatistas, milicianas y bases de apoyo, que con pasamontañas o sin él, escoltan a Marichuy en su visita a la comunidad tsotsil de Oventik, centro del Caracol Resistencia y Rebeldía de la Humanidad.  Se trata de una división regional que incluye a los municipios autónomos zapatistas de San Andrés Sacamch’en de los Pobres, San Juan de la Libertad, San Pedro Polhó, Santa Catarina, Magdalena de la Paz, 16 de febrero y San Juan Apóstol Cancuc.  Aquí las mujeres zapatistas han logrado reconstituir sus espacios de justicia, a partir de la Ley Revolucionaria de Mujeres, confrontando las “malas costumbres” que excluyen e inferiorizan a las mujeres, herencia colonial que han rechazado en sus nuevas estructuras de gobierno.

Las milicianas a caballo escoltando a Marichuy, o las bases de apoyo participando activamente en las asambleas, nos hablan de una nueva forma de ser mujer indígena, que se ha ido conformando en 27 años de autonomía zapatista. Sin embargo, estas experiencias societales se encuentran ahora amenazadas por las violencias paramilitarizadas, que con el apoyo o la aquiescencia de las autoridades locales, han quemado cosechas, allanado escuelas, destruido bodegas, como fue el caso de las comunidades de Aldama, en las inmediaciones de Oventik, que tan solo el 20 de marzo pasado fueron víctimas de 40 ataques por parte de grupos paramilitares de Santa Martha y San Pedro Chenalhó (https://frayba.org.mx/se-registraron-mas-de-40-ataques-hacia-las-comunidades-de-aldama/).

En este mismo recorrido por Chiapas, Marichuy visitó también el ejido tojolabal “24 de diciembre”, creado a partir del levantamiento zapatista mediante la expropiación de la finca El Momón, que pertenecía al exgobernador Absalón Castellanos, quien encabezó uno de los gobiernos más represivos en la historia de Chiapas. Este ejido se encuentra ahora asediado por los integrantes de la Unión de Ejidos de la Selva (UES), que destruyen sus cosechas y bosques, y periódicamente incursionan en la comunidad.

La presentación de La Vocera en el Festival Internacional de Cine de la UNAM (FICUNAM) el 25 de marzo pasado, coincidió con el llamado urgente del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas a denunciar los ataques de grupos paramilitares a la población indígena simpatizante del zapatismo. Los procesos autonómicos zapatistas, que nos muestra el documental, están acechados, por lo que acercar al público a estas experiencias de resistencia es una forma de difundir y defender la autonomía indígena.

La Península de Yucatán: los pueblos mayas resistiendo el despojo

            El documental nos lleva también a tierras mayas en la península de Yucatán, en donde nos acercamos a las experiencias de despojo que producen los proyectos eólicos y foto-voltáicos, las granjas porcinas y el desarrollo turístico.

Son de nuevo las mujeres mayas las que reciben y acompañan a María de Jesús Patricio en su recorrido. Maritza Yeh Chan, de la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas (CONAMI), denuncia el impacto del turismo a gran escala que ha despojado tierras y acaparado el agua. Las preocupaciones de las nuevas generaciones de jóvenes se expresan a través de Yamili Chan Tzul, quien pone en la mesa del debate el tema de la soberanía alimentaria como elemento fundamental para la autonomía indígena.

Entre los rostros que aparecen en las reuniones de la vocera con los pueblos de Yucatán, están los de integrantes de la Asamblea Múuch’ Xíinbal, que impulsa distintas luchas comunitarias en defensa del territorio. Fueron ellos quienes han acompañado la lucha legal contra la multinacional extranjera Sun Power, y su filial mexicana Vega Solar, que se proponen instalar un millón de paneles solares, deforestando 500 hectáreas de selva en las inmediaciones de las comunidades mayas de San José Tipceh y Muna. Se trata de una lucha contra uno de los proyectos fotovoltáicos más grandes del país, que usando el discurso de la “energía limpia” se propone despojar a los pueblos mayas de sus tierras y recursos naturales.

En las inmediaciones de Mérida, la vocera también se reunió con campesinos y activistas mayas que se oponen al establecimiento de un megaproyecto de granjas porcinas en sus territorios. Investigando sobre el tema, encontré que actualmente existen ya 257 granjas porcícolas en la Península de Yucatán, de las cuales, 122 (un 47 %) están establecidas en regiones consideradas sitios de atención prioritaria para la conservación de la biodiversidad. De estas, 20 se asientan en sitios de conservación y 102 en sitios de restauración.  Una investigación realizada por Greenpeace en la península, señala que “la industria porcícola en la región está creciendo de manera exponencial invadiendo Áreas Naturales Protegidas (ANP), contaminando el agua, afectando el ecoturismo de los cenotes, generando deforestación en la selva maya y violentando los derechos humanos de pueblos indígenas.”[3]

Desde el recorrido a la fecha, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha impulsado un nuevo proyecto: el Tren Maya, que utiliza la retórica del “desarrollo” para justificar el despojo y la destrucción de la naturaleza. Esto ha llevado a la Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch’ Xíinbal a movilizarse y articular resistencias con comunidades indígenas que serán afectadas por el proyecto prioritario de la actual administración. Al respecto, han anunciado: “No estamos de acuerdo con la construcción del tren “maya”, seguiremos tomando acciones legales a nivel nacional e internacional para detener su desarrollo. Nuestra postura es que NO permitiremos que ningún proyecto invada y nos despoje de nuestro territorio, incluido este “tren desarrollista”, NO permitiremos la destrucción y contaminación de nuestros recursos naturales, NO permitiremos que se tomen decisiones por nosotros y nosotras, NO permitiremos que en nombre del “desarrollo” se violenten nuestros derechos consagrados en la Constitución de nuestro país y en las leyes internacionales.”[4]

La articulación de resistencias que se creó durante el recorrido de Marichuy por la región maya, está siendo fundamental para enfrentar este nuevo proyecto desarrollista que está apostando a la división de las comunidades para facilitar el despojo y la destrucción de la selva.

Territorio Yaqui: el Gasoducto de la Muerte

            En Sonora, la vocera fue recibida por María del Carmen García Vázquez, quien en el documental nos habla de la importancia que han tenido las mujeres yaquis en la defensa del territorio. Esposa del preso político Fidencio Aldama Pérez, María del Carmen es una voz fundamental para denunciar la criminalización de la resistencia indígena contra la transnacional Ienova Sempra Energy y su filial mexicana Gasoducto de Aguaprieta S. de R. L. de C. V., que construyen actualmente un gasoducto de una longitud de 331 kilómetros, el cual cruzará por los estados de Sonora y Sinaloa, con una capacidad de 510 millones de pies cúbicos de gas diarios. Este gasoducto, conocido como Agua Prieta, atravesará 90 kilómetros del territorio yaqui a dos metros de profundidad, iniciándose en el municipio El Sásabe, en la sierra de Sonora, frontera con Estados Unidos, para llegar al puerto de San Blas, en Sinaloa. Su construcción fue autorizada por gobiernos federales y estatales, sin realizar el proceso de consulta previa a las comunidades indígenas que serán afectadas, según lo establece la ley en el artículo cuarto constitucional. Desde el 2016, los habitantes del pueblo de Loma Bácum se han opuesto a la construcción del gasoducto, denunciando que violenta sus derechos a la autonomía, al territorio y a un desarrollo propio.

Como ha sucedido en otras regiones indígenas, la apuesta de los empresarios y gobiernos locales ha sido dividir a las comunidades, distribuyendo dinero, comprando lealtades y, en casos extremos, formando grupos armados para atacar a los opositores. Esto fue lo que sucedió en Loma Bácum el 21 de octubre del 2016, cuando hombres armados entraron a la comunidad, mataron a uno de los ejidatarios, hirieron a ocho más y quemaron 12 automóviles. Sin tener prueba alguna, se inculpó a Fidencio Aldama Pérez, uno de los principales opositores al proyecto, quien es considerado preso político.

Desde entonces, la comunidad ha optado por dar una lucha legal consiguiendo un amparo contra las autoridades federales y estatales que autorizaron la obra, que a la fecha sigue suspendida. Sin embargo, el hostigamiento contra los opositores continúa, y ha incluido el secuestro temporal, en diciembre de 2019, de los abogados representantes de la comunidad, Anabela Carlon Flores y su esposo Isabel Lugo Molina.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha intentado una negociación con la empresa Ienova Sempra Energy, ofreciendo pagar con dinero del erario una reubicación del gasoducto fuera de territorio yaqui, pero hasta la fecha no se sabe si será posible. Paralelamente, se ha puesto en marcha el llamado Plan de Justicia para el Pueblo Yaqui, que promete restituir las tierras que les hayan sido invadidas y ayudar con el suministro del agua. Sin embargo, el dirigente yaqui Fidencio Aldama continúa preso, a pesar de que no existen pruebas que lo vinculen al homicidio que se le imputa. Al haber sido inculpado por un delito del fuero común, no puede beneficiarse de la amnistía decretada por el gobierno para presos indígenas del fuero federal. Paradójicamente, el 94 por ciento de los indígenas presos (siete mil), no podrán beneficiarse por la citada amnistía, porque son presos del fuero común.[5]

            Este breve recorrido por tres de los diversos procesos de resistencia que presenta el documental, es una invitación a verlo, a seguirlo en las redes sociales en donde se estará anunciando las próximas presentaciones https://www.facebook.com/watch/?v=287464469292845. Pero, sobre todo, este texto es una invitación a escuchar el mensaje que nos mandan los pueblos originarios de nuestro país: a defender la vida, la naturaleza y el territorio, y a parar el proyecto de muerte que se nos está vendiendo bajo el disfraz del “desarrollo”.

[1] Se necesitaba conseguir 860 mil firmas en un lapso de 120 días.

[2] https://www.servindi.org/actualidad-opinion/01/01/2021/movimiento-zapatista-lanza-una-declaracion-por-la-vida

[3]https://www.greenpeace.org/mexico/noticia/8374/los-costos-de-una-industria-muy-puerca-en-la-peninsula-de-yucatan

[4]https://asambleamaya.wixsite.com/muuchxiinbal/no-al-tren

[5] https://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2020/10/28/ley-de-amnistia-mas-del-94-de-indigenas-presos-se-quedaran-en-la-carcel/

https://www.rompeviento.tv/la-vocera-una-ventana-a-las-resistencias-indigenas/

¡Justicia para Aidée y Lesvy! Velada a 4 años, del 2 al 3 de mayo

“ Aideé 💜y Lesvy💜viven en nuestra memoria y nosotras Insistimos en recordar y recordar colectivamente”

💦🐚🔥🌱👣✨🌷🌻

Compañeras y compañeres, en estos días de memoria nos convoca el deber y el corazón en nuestras acciones cotidianas, a celebrar la vida de las compañeras que nos arrebataron pero que son semilla en nuestro andar. La memoria es flor, y por eso mismo hemos decidido juntarnos en el Jardín de la Memoria para acompañar los últimos pasos de Lesvy aquel 3 de mayo de 2017. Ahora siendo el 4to año de la siembra de Lesvy decidimos regresar al Jardín para acompañar sus últimos pasos en este plano y reafirmar que la memoria colectiva es vínculo social.
Junto con Lesvy queremos acompañar la memoria de nuestra compañera Aideé, asesinada el 30 de abril de 2019, dentro de las instalaciones del CCH oriente. Las queremos nombrar juntas, porque su vida y memoria es lo que nos ha traído hasta aquí, encontrando nuestro andar para hacer frente a la violencia feminicida, porque ellas nos han enseñado junto con sus familias el verdadero significado de las palabras dignidad y esperanza.
Frente a tanta desolación y en este país llamado México, nosotras insistimos en recordar y recordar colectivamente como una apuesta política que se niega a las verdades históricas y al olvido permanente del Estado, las instituciones y el poder patriarcal. Frente a su olvido, nuestra memoria colectiva, frente a su indiferencia, nuestra alegre rebeldía, frente a la impunidad, la justicia feminista que se construye nombrando a las que hoy no están en este plano pero que acompañan cada uno de los pasos que hemos dado por ellas, por todas.

Hacemos un llamado a quienes tengan posibilidad de acompañarnos de manera presencial a la Velada en Memoria de nuestras Compañeras transmitiendo en vivo desde el Jardín de la Memoria (caseta telefónica del Instituto de Ingeniería de la UNAM), nos vemos para acompañarnos y compartir el 2 de mayo a partir de las 7pm, de igual forma para quienes deseen acompañarnos a la distancia cariñosa, la transmisión en vivo será a través de la página de FB Justicia para Lesvy a partir de las 8pm.

#NiUnaMasNiUnaMenos #NosQueremosVivasLibresYSinMiedo

¡Lesvy Berlín Rivera Osorio, Aidée Mendoza Geronimo, vivirán por siempre en nuestros corazones! ✨🔥

PD: Si esta en las posibilidades llevar fruta, flores, velas e incienso para compartir.
Si pasaras toda la velada en la caseta puedes traer tu casa de campaña 🌱

Don Camilo, el historiador descalzo que guarda un archivo-tesoro en su solar en Pie de Página por Daliri Oropeza.

Don Camilo muestra su archivo. Foto: Daliri Oropeza

En un momento donde la violencia, las drogas, la sequía, el empobrecimiento asedian al pueblo yaqui en Sonora, el gobierno federal intenta crear un plan de justicia a más de 100 años de la Guerra del Yaqui. Pero no es tan fácil, quizá el archivo histórico de don Camilo, con documentos únicos, pueda dar pistas sobre lo que hay que hacer.

Texto y fotos: Daliri Oropeza

PÓTAM, SONORA.- Un mapa enorme se desenrolla sobre la mesa. Así se ve entre los ladrillos carcomidos de una estrecha habitación donde don Camilo Flores Jiménez explica la guerra de exterminio que vivió su familia y que ha vivido el pueblo Yaqui. Anda descalzo, pero para recibir a las visitas se pone unas botas cafés desgastadas.

Es un mapa que salió del voluminoso archivo personal de don Camilo, como le dicen de cariño y con respeto. En aquél se mira una cuadrícula que irrumpe en las curveadas líneas que marcan el río Yaqui y las cordilleras que este pueblo considera su territorio sagrado. Lo almacena en un librero y un archivero que ocupan casi la mitad de la casa.

Sus manos morenas de marcadas venas señalan en el mapa el lugar donde el Ejército mexicano raptó a su abuela. La sacaron de su casa en Cócorit con su hijo en pecho y les depositaron en el tren que les trasladó junto con cientos de yaquis hasta Yucatán. Sus manos y su acervo son muestra de supervivencia.

“Mi abuelo andaba en los trabajos del campo y él sí se salvó. Pero a mi abuela se la llevaron. Fue en la época que había la orden de llevárselos. Cuando ya crece mi papá, Salomón Flores Vázquez, se dio cuenta cómo eran esclavos en aquel lugar del sureste de México. Él conoció el manejo que había con los esclavos yaquis y de otras etnias incluso”, recuerda con las manos en el mapa y los ojos cristalinos mirando a un horizonte al que aún no llega: la justicia.

“Se la llevaron porque era razia, sabían que eran yaquis por la vestimenta, en ese tiempo había más yaquis que yoris [blancos o externos], era muy notorio quién era y quién no. Sacaban gente pacífica que se dedicaba a trabajar, pero el gobierno dijo que ellos eran los rebeldes, eso fue la culpa también”, asegura mientras toma un sorbo de café. 

Recuerda que muchos murieron en los pantanos, ahogados, devorados por cocodrilos, siendo esclavos de haciendas henequeneras y nunca tuvieron tumba, ni panteón.

Luego narra cómo los militares decían que los yaquis trabajaban la tierra y ayudaban a los que estaban en la sierra de rebeldes. Pero Camilo niega que fuera así. Los Yaquis se rebelaron contra los proyectos desarrollistas de Porfirio Díaz, incluido el tren.

Niños juegan en el panteón de Pótam. Foto: Daliri Oropeza

Miles fueron víctimas de la guerra del Yaqui, librada en distintos puntos de Sonora donde no podían circular. Es un periodo de conflicto permanente entre el gobierno mexicano, de acuerdo a la documentación de la antropóloga y etnohistoriadora Raquel Padilla Ramos (a quien asesinaron hace un año). La causa de las divergencias radicaba en el descontento de las etnias hacia los proyectos modernizadores. Comenzó en 1825 y tuvo su punto álgido durante el Porfiriato, donde además de la deportación, de la cual fue víctima Camilo y su familia, les hicieron bombardeos aéreos. 

Por más de 112 años, los Yaquis defendieron su territorio. Sus historias orales recuerdan a varios guerreros que se levantaron e hicieron sus propios cuarteles en medio del monte sagrado. Hubo matanzas por parte del ejército mexicano, ahí donde cayeron las familias y guerreros aún les veneran. 

La pacificación llegó hasta 1937 bajo la presidencia de Lázaro Cárdenas. Hoy el gobierno federal lo toma como referencia para crear un Plan de Justicia para el pueblo Yaqui, que ordenó el presidente Andrés Manuel López Obrador y encabeza el titular del INPI, Adelfo Regino Montes.

Los ocho pueblos yaquis

Don Camilo es reconocido por su pueblo como historiador yaqui, aunque él se ve a sí mismo como escritor. Su vocación por documentar, almacenar y sistematizar documentos, historias, recorridos, asambleas, mapas, narrarlos y comentarlos, es bien conocida por los habitantes de los ocho pueblos yaquis. Tiene tres tomos compilados.

Él vive en Vícam Estación, pero a su abuela la raptaron de Cócorit. Tiene dos cuartos en su solar y uno se lo va a regalar a su hijo, para que deje de pagar renta con su esposa. Para él, justicia sería que se restableciera en los jóvenes todos los valores yaquis que le enseñaron y que ha vivido, pero que han sido desplazados con la urbanidad, la discriminación, la guerra del Yaqui. 

“Pensábamos que tendríamos mucha milpa si regresábamos”. Camilo recuerda que platicaba en el exilio con su madre y su abuela sobre la abundancia de la tierra y en la tranquilidad de vivir junto al río Yaqui. Al regresar, se ha topado con el desplazamiento de su cultura, la continuación del despojo y el desecamiento del río Yaqui. 

Los pueblos Yaquis se asentaron a lo largo del río del mismo nombre, con presencia desde las cordilleras de la Sierra del Bakatete hasta la costa en la Isla de Bahía de Lobos, desde el valle del Yaqui hasta al norte de Sonora y Arizona en Estados Unidos. Sin embargo, con las misiones jesuitas que llegaron en 1617 nace el concepto de ocho pueblos. 

Vicam Pueblo es una de las dos cabeceras identificadas con el mismo nombre. Vicam Switch es donde se conectan los trenes. Foto: Daliri Oropeza

De esto da cuenta la investigadora del pueblo Yaqui, Raquel Padilla Ramos (asesinada en 2019). Los 8 pueblos son un concepto y no se pueden tomar como entidades separadas, pues este concepto se impuso cuando llegaron los jesuitas a evangelizar. Posiblemente antes eran muchos más ya que había incontables asentamientos a lo largo del Río Yaqui. 

“El estilo de distribución español en el que el templo (edificio ceremonial) y la sede del poder civil marcan el centro mientras que las casas-habitación se levantan siguiendo una lógica cuadricular (en manzanas), no tuvo el más mínimo éxito en las comunidades yaquis”, describe en el libro Los ocho pueblos como concepto. 

Actualmente, los ocho pueblos son unidades político-religiosas autonombradas Loma de Guamuchil, Loma de Bácum, Tórim, Vícam, Pótam, Ráhum, Huírivis y Pitahaya. Su conformación territorial no es uniforme. Unos viven primordialmente de la tierra, otros lo hacen del mar. Varios han tenido divisiones por el despojo de las personas blancas externas a quienes denominan yoris.

Desde 1984, participa por encargo de las autoridades tradicionales en comisiones que revisan los linderos y el territorio de la tribu. Su diagnóstico no es positivo. De continuar el despojo, la tribu corre el riesgo de desaparecer. Ahorita el territorio está bajo el asedio de las mineras y los gasoductos. 

Para él, la pérdida del territorio es la primera razón de la pérdida de las tradiciones yaquis.

Mujer atiende reunión con el gobierno. Foto: Daliri Oropeza

Los ocho pueblos se dividen en tres municipios, aunque la mayoría resuelve sus asuntos en Ciudad Obregón. Ahora con la pandemia, fueron ahí a atenderse por la falta de hospitales, personal médico y medicinas en su territorio. 

El acaparamiento del territorio por parte de los yoris orilló a dos pueblos a refundar una cabecera: Loma de Bacum en Bacum y Loma de Guamuchil en Cócorit. En suma, hay dos Vícam: Pueblo y Estación (o Switch debido al cruce de vías del ferrocarril).

Raquel Padilla añade que hubo un abandono del valle del Yaqui por causa de la deportación a Yucatán. Con ello, los territorios se modificaron y se reconfiguraron los límites al regreso de miles de yaquis. 

Don Camilo documenta en su tomo III el despojo de empresas trasnacionales como la Richarson y la ocupación del Valle del Yaqui por empresarios productores. Esto provocó que el territorio yaqui se redujera. 

Gobierno y sistema de justicia propios

Las calles son terregosas y polvorientas. Serpentean entre árboles de mezquite y modestas rejas de carrizo. Se alcanza a ver los jardines y tejabanes de las personas que alimentan los animales. Aún es común ver las casas tradicionales de carrizo y adobe. Las dos cabeceras más urbanizadas, Vícam y Pótam, tienen más construcciones de cemento y algunas calles pavimentadas. 

Los pueblos yaquis han visto disminuir el caudal de su río hasta quedar en la escasez. Foto: Daliri Oropeza
Los canales de riego dan preferencia a la siembra industrial. Foto: Daliri Oropeza

El llano donde se traslada una nube de polvo, es una especie de centro sin centro. En Pótam, como en los ocho pueblos, predominan dos de las históricas iglesias construidas por jesuitas que conviven con las enramadas de las Guardias Tradicionales Yaquis. Estos son los espacios de reunión y asamblea donde los habitantes toman decisiones. Al ser unidades político-religiosas, contemplan a ambas, la religión y la administración, como forma de gobierno. La base de su gobierno tradicional es la tropa: los habitantes de los pueblos yaquis.

La iglesia yaqui rige la vida ritual, espiritual y lo sagrado. Organiza los cargos para las fiestas tradicionales como la Cuarejma. Decide quién puede ser gobernador, organizan ceremonias, rituales y danzas tradicionales.

La guardia tradicional es el órgano que rige el orden y la justicia. Cada uno de los ocho pueblos cuenta con su gobernador, pueblo mayor (o consejero anciano), capitán, comandante, secretario, que conforman la Guardia Tradicional y ejercen un sistema de gobierno asambleario, ejercen un sistema de justicia propio y cada domingo, deben rendir cuentas a la tropa.

Las iglesias no son comunes. No tienen bancas. Son lúgubres y de colores vivos. Tienen figuras monumentales de vírgenes y santos. Todas hasta atrás tienen un tapanco para las cantoras. un eco irrumpe. Es la voz de Clementina desde el centro del Templo de la Santísima Trinidad entre paredes turquesas. Ella es cantora con 10 años consagrada, primero se soñó cantando y luego dedicó su vida a la iglesia yaqui. Ahí conoció a su esposo que ahora ejerce el cargo de mayor de la Iglesia o Temasti-mol en lengua hiaki, líder espiritual.

Clementina, cantora consagrada de Pótam. Foto: Daliri Oropeza

Recuerda para la tradición yaqui, quien rige en la vida del pueblo es la iglesia, es quien define la conformación de la guardia tradicional.

“Quisiera que se les entregaran las tierras a todos los beneficiarios, todos los que son dueños de tierras, pues que ya no las rentaran. Porque esas son herencias, de nuestros padres pues, nos hemos espinado las manos ahí y los pies”, exclama con el eco del templo.

Durante el 2020, el gobernador tradicional fue José Ángel Maldonado Buitimea. En aquel año concedió entrevista a Pie de Página.

Él es portador del linaje del legendario guerrero yaqui Tetabiate Maldonado, a quien visita en su tumba en la Sierra sagrada del Bakatete, donde suelen realizar sus rituales ancestrales, como la danza de venado. Ahí, tenían un cuartel de guerreros yoremes.

Maldonado habló con el titular del Instituto de los Pueblos Indígenas cuando comenzaron los diálogos rumbo a la creación del plan.

José Ángel Maldonado Buitimea (en el centro), Gobernador de Pótam durante 2020. Foto: Daliri Oropeza

“Adelfo nos dijo que quería arreglar las cosas por vía legal. Como antes, ahora también tenemos armas. Nosotros le damos un año para que haga todo esto [del territorio y el plan de justicia]. Y si no, pues nos vamos a levantar en armas. Él dijo que le tuviera confianza”.

Despojo del agua: casi 100 años de simulación de «justicia» 

En septiembre de 1940, como presidente, Lázaro Cárdenas publicó un decreto de restitución de tierras a la Tribu Yaqui. Además de regresarles lo robado por grandes corporaciones, estipuló  que dispusieran de la mitad del caudal del Río Yaqui almacenado en la Presa “La Angostura” durante cada año agrícola.

Pero lo dispuesto por Cárdenas no sucedió.

“Nunca se ejecutaron los pendientes anunciados en su salida del presidente de la república general Lázaro Cárdenas del Río en la que se refiere el deslinde y amojonamiento, según lo confirma en su resolución definitiva de 1940”. Así lo escribe don Camilo en su tomo dos. 

La historia oral da cuenta que los yoemes que apoyaron al gobierno de Cardenas los empezaron a llamar yaquis gobiernistas (toroko yoris), en contraposición de los kaujomes, quienes tenían un arraigo profundo de las tradiciones.  La iglesia yaqui ha quedado de lado, pues la representación ante el Estado queda en los gobernadores de las guardias tradicionales, denuncia Clementina.

El río Yaqui es uno los dos más grandes de Sonora, junto con el río Mayo. La cuenca llega al sur de Arizona y al oeste de Chihuahua. 

“El inicio de la implementación del sistema de presas en el denominado río Yaqui, ha provocado paulatinamente el desplazamiento (afectación y debilitamiento) de una cultura del agua por otra, en el contexto de la geografía del semidesierto, en una área cuya condición de aridez se ve agravada por la operación del llamado “acueducto Independencia”, escribió Raquel Padilla en el peritaje antropológico respecto del impacto social y cultural por la operación del acueducto Independencia. Además de La Angostura, construyeron dos presas más El Novillo y Oviáchic. Desde 1996 las reportan con acentuado estrés hídrico.

El periodista e historiador Fernando Benítez narró en un pasaje del tercer tomo de Lázaro Cárdenas y la Revolución Mexicana una anécdota de los años sesenta del siglo pasado. En aquella ocasión Lázaro Cárdenas visitó el territorio a petición de los ocho gobernadores de los ocho pueblos yaquis. Lloró después de escuchar que esas tierras estaban (y siguen) en manos de descendientes de Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, generales y políticos de Sonora. Además de que no les llegaba la mitad del agua de la presa.

“Según el decreto presidencial de Lázaro Cárdenas, la mitad es nuestra, pero no se ve reflejado ni en el río ni en las cosechas”, asegura la maestra Domitila, que tiene más de 20 años dedicada a reforzar las tradiciones, lengua y costumbres yaquis con infancias y adolescentes en el Centro Cultural de Pótam.

Adelfo Regino, titular del INPI, en reunión con siete de los 8 gobernadores tradicionales del pueblo Yaqui. Foto: Daliri Oropeza

Las situación de las tierras actual, describe Clementina, que en algún momento significaron ganancias a la Tribu, ahora no reditúan en apoyos para la iglesia tradicional. Al principio, al rentar sus propias tierras comunales a los empresarios del Valle del Yaqui, llegaban las ganancias. Sin embargo, el problema fue cuando las comenzaron a sobre rentar.

Gobernadores pasados pidieron por adelantado la renta y eso ha provocado que no haya ingresos, menos para la organización de celebraciones y rituales por parte de la iglesia. Las personas menos participan ya que deben ir a trabajar en horarios que no contemplan su espiritualidad. 

“Con las condiciones de injusticia hídrica persistente que ha vivido la Tribu Yaqui, aseguramos que es altamente probable que las nuevas extracciones a la cuenca del río Yaqui, por el trasvase que significa el acueducto Independencia, ocasionen afectaciones irreversibles sobre el territorio, la cultura y la organización social de dicho pueblo, lo que pondría en grave riesgo su continuidad y desenvolvimiento autónomo”, asevera el peritaje.

Aún con las advertencias del peritaje, inauguraron el acueducto independencia en 2013, un proyecto de trasvase que cambia el agua de cuenca para llevarla a la ciudad de Hermosillo. 

Al pueblo yaqui le dejó de llegar el agua de su río. Está seco.

El origen del pueblo, ¿trasvasado?

“El río Yaqui es una parte principal, fundamental en la vida de los yaquis. Es el origen del pueblo, fue la vida de la comunidad yaqui. (…) Ahora no sé cómo sobrevive Pitahaya donde de plano siempre hay escasez de agua”, explica Domi, como le dicen de cariño.  Explica que la cosmoexistencia yoeme está basada en distintas dimensiones: el batwe ania o mundo del agua; el juya ania o mundo del monte; el sewa ania o mundo flor; y chokim ania o mundo de las estrellas (el firmamento).

Sin embargo, los jóvenes se alejan de su propia cultura. Esto, por la falta de recursos naturales, las necesidades del mundo, la discriminación; y ahí se inserta el problema de drogadicción que los aleja más.   

Los canales de riego dan preferencia a la siembra industrial. Foto: Daliri Oropeza

El debilitamiento de las tradiciones yaquis entre los más jóvenes, Domitila lo relaciona con el debilitamiento de las autoridades tradicionales de la Iglesia Yaqui.

“Antes podíamos dormir afuera en los solares, ahora hay temor de, en qué condiciones vayan los jóvenes”, cuenta Domitila. A don Camilo, que no tiene reja en su casa, le robaron la puerta de su casa y un celular, le dejaron el cable.

El crimen se ha incrementado. En enero de 2021, el municipio de Cajeme registró 54 homicidios; cuando en enero del 2020 registró 28. De diciembre de 2018 a diciembre del 2020, acumula 755 homicidios y está en los registros del Secretariado Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública como uno de los 15 municipios que concentran los homicidios en México.

Después de la visita a su tumba, ya en casa del Gobernador de Pótam circulan las gallinas libremente. El solar tiene obra en construcción y su casa se ve al fondo. Están sentados a la sombra de un árbol, y justo enfrente de una camioneta estacionada con logotipos del INPI. Está acompañado de su pariente, José Ángel Valenzuela.

“Justicia es que se nos devuelva todo, lo que años atrás nos han quitado. Se llevan mucho dinero con el uso de nuestro territorio. El agua que nos han quitado, que nos han negado, han negociado con ella con Conagua. Pues todo eso que se devuelva. Como llevan negociando tantos años con nuestra tierra, pues se les puede inventariar también. Ahí en nuestra tierra hay mucha (empresa de) mina que busca allá arriba. Ya ven que en la minería pues el agua la venden más cara. ¿Dinero? Nosotros no peleamos dinero”, asegura José Ángel Maldonado Buitimea, quien fue gobernador de Pótam en 2020. 

Aunque el gobierno tradicional de Pótam participa, Clementina se queja:   

“Deje decirle que nosotros aquí, como Iglesia, no sabemos de su Plan de Justicia, no sabemos qué es lo que traen, ¿Qué es lo que llevan? ¿Qué le pusieron, qué le quitaron? Exactamente no sabemos. Y se lo puedo decir que todas las iglesias de los ocho pueblos no sabemos. Lo sabrán allá los gobernadores. A nosotros en ningún momento el gobernador se ha sentado a platicar de todos esos temas”.

Domitila cuestiona:

“Con el plan ese famoso que traen, ¿van a hacer las cosas de raíz? Si no, vamos a podar nada más los árboles. Con eso de la pandemia no permiten tantas gentes en las reuniones del plan de justicia que hacen las autoridades federales y los gobiernos yaquis. Nuestros gobiernos tradicionales se deben a la tropa, la tropa somos nosotros, que no tenemos cargo, incluso el niño que no tiene cargo. Somos las alas de los gobiernos de aquí, pero nada más el gobierno yaqui es requerido y no lleva la tropa, por eso no sabemos de qué va, nos informan”, se inconforme la maestra.

Domitila muestra las piezas que tienen en el centro cultural. Foto: Daliri Oropeza

A las reuniones, solo han asistido siete de los ocho gobernadores tradicionales de los ocho pueblos yaquis: Loma de Guamúchil, Tórim, Vicam, Pótam, Ráhum, Huirivis y Belem. Uno de los asistentes a las reuniones es un gobierno dual: el de Loma de Bácum. Que sea dual quiere decir que no es el tradicional, sino que es una guardia creada de manera paralela por otros intereses. 

Para la toma de decisiones deben estar en acuerdo los ocho gobiernos tradicionales elegidos por la tropa yoreme y nombrados por la iglesia Yaqui.

Loma de Bacum es el pueblo que logró detener el gasoducto y actualmente defiende el territorio sagrado de la minería. Su guardia tradicional no ha asistido a las reuniones, confirma Guadalupe Flores Maldonado, quien lidera los trabajos de siembra agroecológica.

“Eso le preguntamos a Adelfo, qué es justicia. La justicia no tiene que ver nada con la legalidad; lo justo es ilegal y lo legal es injusto, la mayoría de las veces. Para mí, justicia sería que tú te sometieras a mi ley, porque estás en mi territorio, eso sería respetar mis usos y costumbres y que entablemos, digamos, en un diálogo de igual a igual. Pero al querer someterme a tus procedimientos, le llaman aplicar la normatividad para los programas sociales, no. Eso es someterse. Porque tú quieres que haga las cosas a tu manera como Estado, cuando las mías han demostrado ser mejor que las tuyas. Esa es la justicia, una justicia donde todos somos iguales”, narra Guadalupe de frente a las higueras que recién brotan de la tierra.

Para Don Camilo, la justicia es la vigencia de los valores yaquis, que los jóvenes los respeten, los vuelvan parte de su vida, pero sobre todo, los lleven a cabo.  Que el gobierno de México no solo reconozca su cosmoexistencia, que se adapte a ella.


Don Camilo, el historiador descalzo que guarda un archivo-tesoro en su solar

Tao del Amor, taller, dom 9 de Mayo, 4pm

Imparte:
Mitzy Arely Vergara Santiago.
Taller: TAO DEL AMOR

Domingo 9 de mayo, a las 4pm.

En esta época de desequilibrio debemos hacer conciente el origen de las enfermedades, por lo tanto abrimos la posibilidad de compartir el taller del TAO DEL AMOR.

Consiste en sensibilizar a los tres cuerpos del ser humano, la parte física, mental y espiritual ya que
todo origen de las enfermedades es por medio de las emociones.

Convoca:

Mujeres y la Sexta – La Otra Salud

https://meet.jit.si/my6laotrasalud

Yukari Yussue Niño de Ribera Rodríguez TE BUSCAMOS. LOCALIZADA

🔴TE BUSCAMOS 🔴
Nuestra compañera Yukari Yussue Niño de Rivera Rodríguez, damnificada de Insurgentes Norte 476, está desaparecida desde ayer 28 de abril por la tarde. Pedimos atentamente difundir esta información y exigimos al Gobierno de la Ciudad de México su inmediata presentación con vida.

Mujer de 38 años de edad, con una cicatriz en el cuello, mide 1.58m de estatura, complexión delgada, tez blanca, cabello castaño oscuro corto, lacio.

No se sabe de ella desde las 5:20 pm del 28 de abril 2021, la última información es que iba de regreso a casa de trabajar en la zona de Galerías Plaza de las Estrellas en la Alcaldía Miguel Hidalgo en un auto Platina, placas 131TB, color arena.

Vestía pants gris, playera blanca, suéter gris oscuro, tenis grises y gorra negra. Yukari es damnificada del sismo del 2017 de Insurgentes Norte 476 y se encuentra actualmente bajo la protección del Mecanismo de Protección Integral de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

¡Justicia para Aidée y Lesvy! Velada a 4 años, del 2 al 3 de mayo

“ Aideé 💜y Lesvy💜viven en nuestra memoria y nosotras Insistimos en recordar y recordar colectivamente”

💦🐚🔥🌱👣✨🌷🌻

Compañeras y compañeres, en estos días de memoria nos convoca el deber y el corazón en nuestras acciones cotidianas, a celebrar la vida de las compañeras que nos arrebataron pero que son semilla en nuestro andar. La memoria es flor, y por eso mismo hemos decidido juntarnos en el Jardín de la Memoria para acompañar los últimos pasos de Lesvy aquel 3 de mayo de 2017. Ahora siendo el 4to año de la siembra de Lesvy decidimos regresar al Jardín para acompañar sus últimos pasos en este plano y reafirmar que la memoria colectiva es vínculo social.
Junto con Lesvy queremos acompañar la memoria de nuestra compañera Aideé, asesinada el 30 de abril de 2019, dentro de las instalaciones del CCH oriente. Las queremos nombrar juntas, porque su vida y memoria es lo que nos ha traído hasta aquí, encontrando nuestro andar para hacer frente a la violencia feminicida, porque ellas nos han enseñado junto con sus familias el verdadero significado de las palabras dignidad y esperanza.
Frente a tanta desolación y en este país llamado México, nosotras insistimos en recordar y recordar colectivamente como una apuesta política que se niega a las verdades históricas y al olvido permanente del Estado, las instituciones y el poder patriarcal. Frente a su olvido, nuestra memoria colectiva, frente a su indiferencia, nuestra alegre rebeldía, frente a la impunidad, la justicia feminista que se construye nombrando a las que hoy no están en este plano pero que acompañan cada uno de los pasos que hemos dado por ellas, por todas.

Hacemos un llamado a quienes tengan posibilidad de acompañarnos de manera presencial a la Velada en Memoria de nuestras Compañeras transmitiendo en vivo desde el Jardín de la Memoria (caseta telefónica del Instituto de Ingeniería de la UNAM), nos vemos para acompañarnos y compartir el 2 de mayo a partir de las 7pm, de igual forma para quienes deseen acompañarnos a la distancia cariñosa, la transmisión en vivo será a través de la página de FB Justicia para Lesvy a partir de las 8pm.

#NiUnaMasNiUnaMenos #NosQueremosVivasLibresYSinMiedo

¡Lesvy Berlín Rivera Osorio, Aidée Mendoza Geronimo, vivirán por siempre en nuestros corazones! ✨🔥

PD: Si esta en las posibilidades llevar fruta, flores, velas e incienso para compartir.
Si pasaras toda la velada en la caseta puedes traer tu casa de campaña 🌱

Rifa por la Vida

Catorce colectivos convocamos a la Rifa por la Vida para apoyar el Viaje del EZLN-CNI-CIG a los 5 continentes.

Son 58 obras donadas por artistas solidarios que serán rifarán el 20 de junio próximo. El donativo del boleto es de $300.

Para apoyar al Viaje por la Vida a través de esta rifa puedes solicitar boletos a Mujeres y la Sexta al WhatsApp +52 55 4801 5448 o a mujeresyla6a@gmail.com.

Aquí va el video de arranque de la Rifa por la Vida:

https://fb.watch/5eKOZj3n7b/

En esta página podrán conocer las obras y los artistas solidarios:

https://rifa-por-la-vida.webnode.mx/

https://fb.watch/5l4R5Oal5b/

Rizoma Radio – Barquito de Papel

La Ruta de Ixchel, Abril 26, 2021. El SupGaleano.

La Ruta de Ixchel.

Abril del 2021.

Saldrá la Montaña.

De una de las casas de Ixchel, la madre del amor y la fertilidad, la abuela de las plantas y los animales, madre joven y madre anciana, la rabia en la que el dolor de la tierra se transforma cuando es herida y mancillada, saldrá la Montaña.

Cuenta una de las leyendas mayas que Ixchelse tendió sobre el mundo en forma de arcoíris. Eso hizo para así darle al planeta una lección de pluralidad e inclusión, y para recordarle que no es uno el color de la tierra, sino muchos, y que todos, sin dejar de ser lo que son, juntos iluminan la maravilla de la vida. Y ella, Ixchel, la mujer arcoíris, todos los colores abraza y los hace parte de ella.

En las montañas del sureste mexicano, en la lengua de raíz maya de los más viejos de los viejos, se narra una de las historias de Ixchel, madre-luna, madre-amor, madre-rabia, madre-vida. Hablando el Viejo Antonio así habla:

Del oriente vino la muerte y la esclavitud. Así llegó y ni modos. Nada podemos cambiar de lo anterior. Pero así dijo Ixchel:

Que mañana al oriente naveguen la vida y la libertad en la palabra de mis huesos y sangres, mis crías. Que no mande un color. Que no mande ninguno para que ninguno obedezca y que cada quien sea lo que es con alegría. Porque la pena y el dolor vienen de quien quiere espejos y no cristales para asomarse a todos los mundos que soy. Con rabia habrá que romper 7 mil espejos hasta que el dolor se alivie. Mucha muerte habrá de doler para que, al fin, sea la vida el camino. Que el arcoíris corone entonces la casa de mis crías, la montaña que es la tierra de mis sucesores”.

Cuando la opresión llegó en metal y fuego a suelo maya, el ts´ul, el llegado de lejos, miró muchas figuras de la diosa arcoíris y así llamó a esa tierra: Isla Mujeres.

Una mañana del mañana, cuando la cruz parlante invoque, no el pasado, sino lo por venir, navegará la montaña hasta la tierra del Ts´ul y atracará frente al viejo olivo que le da sombra al mar e identidad a quienes viven y trabajan en esas costas.”

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El día 3 de mayo del año 21 del siglo 21, de Isla Mujeres, Quintana Roo, México, zarpará la Montaña para cruzar el Atlántico en una travesía que mucho tiene de desafío y nada de reproche. En el sexto mes del calendario, habrá de avistar las costas del puerto de Vigo (Ciudad olívica), Pontevedra, en la Comunidad Autónoma de Galicia, Estado Español.

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Si no se puede desembarcar, sea por el COVID, migración, franca discriminación, chovinismo, o que se equivocaron de puerto o la hostia, vamos preparados.

Estamos dispuestos a esperar ahí y desplegaremos, frente a las costas europeas, una gran manta que diga “¡Despertad!”. Esperaremos a ver si alguien lee el mensaje y luego otro tanto a ver si, en efecto, despierta; y otro tanto más a ver si hace algo.

Si la Europa de abajo no quiere o no puede, entonces, previsores, llevamos 4 cayucos con sus remos respectivos y emprenderemos el regreso. Claro, demoraremos un poco hasta atisbar de nuevo las orilladas de la casa de Ixchel.

Los cayucos representan 4 etapas de nuestro ser como zapatistas que somos:

.- Nuestra cultura como pueblo originario de raíz maya. Es el cayuco más grande y dentro del cual se pueden guardar los 3 restantes. Es un homenaje a nuestros antepasados.

.- La etapa de la clandestinidad y el alzamiento. Es el cayuco que le sigue en tamaño al primero, y es un homenaje a quienes han caído desde el primero de enero de 1994.

.- La etapa de la autonomía. Es el tercero en tamaño, de mayor a menor, y es un homenaje a nuestros pueblos, regiones y zonas que, en resistencia y rebeldía, han levantado y levantan la autonomía zapatista.

.- La etapa de la infancia zapatista. Es el cayuco más pequeño que han pintado y decorado niños y niñas zapatistas con las figuras y colores que se les dio la gana.

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Pero si logramos desembarcar y abrazar con la palabra a quienes allá luchan, resisten y se rebelan, entonces habrá fiesta, baile, canciones, y cumbias y caderas estremecerán suelos y cielos distantes entre sí.

Y, en ambos lados del océano, un mensaje breve inundará todo el espectro electromagnético, el ciberespacio y eco será en los corazones:вторгнення почалося
bosqinchilik boshlandi
a invasión comezou
Die Invasion hat begonnen
istila başladı
la invasió ha iniciat
l’invasione hè principiata
invazija je započela
invaze začala
инвазията е започнала
invasionen er startet
invázia sa začala
invazija se je začela
la invado komenciĝis
the invasion has started
invasioon on alanud
inbasioa hasi da
hyökkäys on alkanut
l’invasion a commencé
mae’r goresgyniad wedi cychwynη εισβολή έχει ξεκινήσει
tá an t-ionradh tosaithe
innrásin er hafin
l’invasione è iniziata
بدأ الغزو
êriş dest pê kiriye
iebrukums ir sācies
prasidėjo invazija
d’Invasioun huet ugefaang
започна инвазијата
bdiet l-invażjoni
de invasie is begonnen
invasjonen har startet
حمله آغاز شده است
rozpoczęła się inwazja
a invasão começou
invazia a început
вторжение началось
инвазија је започела
invasionen har börjat

“La invasión ha iniciado”.
.-.. .- / .. -. …- .- … .. — -. / …. .- / .. -. .. -.-. .. .- -.. — (en clave morse)

Y tal vez, sólo tal vez, Ixchel, diosa luna, será entonces luminaria en nuestro camino y, como en esta madrugada, luz y destino.

Doy fe.

Desde el Centro de Adiestramiento Marítimo-Terrestre Zapatista
Semillero Comandanta Ramona. Zona Tzotz Choj.

El SupGaleano.
México, 26 de abril del 2021. Luna llena.

Documento completo en:

http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2021/04/26/la-ruta-de-ixchel/

Soberanía Energética y Generación Comunitaria, lunes 26 de abril, 6PM

Segundo Foro titulado: «Soberanía energética y generación comunitaria».
El lunes 26 de abril a las 6 pm por medio de esta página:
https://www.facebook.com/redresistenciacivil
¿Cómo luchamos contra los megaproyectos de muerte que nos despojan de tierra y territorio en nombre de un desarrollo para unos cuantos a costa de la mayoría de la población?
¿Cómo terminar con los altos cobros de luz, los cortes arbitrarios e imposición de medidores locos?
¿Qué alternativas podemos construir como pueblos en resistencia contra los abusos de CFE y de las grandes empresas?
Les invitamos a estos foros virtuales por una energía desde y para los pueblos, esos pueblos no escuchados desde arriba, desde quienes ostentan el gran capital y el poder.

#LaLuzEsMiDerecho

Fraternalmente
Red Nacional de Resistencia Civil