
La lucha de las Mujeres Maestras, hacia la despatriarcalización del Magisterio
Coordina: Julieta García
https://meet.jit.si/my6laotraeducacion
Sábado 15 de mayo, 10am
Abajo y a la izquierda, con todo el corazón

La lucha de las Mujeres Maestras, hacia la despatriarcalización del Magisterio
Coordina: Julieta García
https://meet.jit.si/my6laotraeducacion
Sábado 15 de mayo, 10am


Mayo del 2021.
Fueron momentos dramáticos. Acorralado, entre cabos sueltos y la borda, el bichito amenazaba con su lanza a la tripulación, mientras de reojo observaba al mar embravecido, donde un Kraken, de la especie “kraken escarabujos” –especialista en comer escarabajos-, acechaba. Entonces, se armó de valor el intrépido polizón, alzó sus múltiples brazos al cielo y su voz rugió, opacando el ruido de las olas al chocar contra el casco de La Montaña:
Ich bin der Stahlkäfer, der Größte, der Beste! Beachtung! Hör auf meine Worte¡ (¡yo soy el escarabajo de acero, el más grande, el mejor. ¡Atención! ¡Escuchad mis palabras!)
La tripulación se detuvo en seco. No porque un insecto esquizofrénico les retara con un mondadientes y una tapita de plástico. Tampoco porque les hablara en alemán. Fue porque el escuchar su lengua materna, después de años de escuchar sólo el español tropical costeño, les transportó a su tierra como por un raro encantamiento.
Gabriela diría después que el alemán del bichito estaba más cerca del alemán de un migrante iraní que del Fausto de Goethe. El capitán defendió al polizón, alegando que su alemán era perfectamente entendible. Y, como donde manda capitán no gobierna Gabriela, Ete y Karl aprobaron, y Edwin, aunque sólo entendió la palabra “cumbia”, estuvo de acuerdo. Así que lo que les narro, es la versión del bicho traducida del alemán:
-*-
“El titubeo de mis atacantes me dio tiempo para rehacer mi estrategia defensiva, recomponer mi armadura (porque una cosa es morir en un combate desigual y otra muy distinta es hacerlo en fachas), y lanzar mi contraofensiva: un relato…
Fue hace algunas lunas, en las montañas del Sureste Mexicano. Quienes ahí viven y luchan, habían lanzado un nuevo desafío para sí mismos. Pero en esos momentos, vivían en la zozobra y el desaliento porque carecían de un vehículo para su travesía. Así fue hasta que yo, el grande, el inefable, el etcétera, Don Durito de La Lacandona A.C. de C.V. de (i)R. (i)L. llegué a sus montañas (las siglas, como todos deben saber, significan “Andante Caballero de Cabalgadura Versátil de Irresponsabilidad Ilimitada”). Tan pronto se corrió la voz de mi arribo, multitud de mozas, infantes de todas las edades, e incluso ancianas, corrieron, raudas y veloces, a aclamarme. Pero yo me mantuve firme y no sucumbí a la vanagloria. Me dirigí entonces a los aposentos de quien se encargaba de la malograda expedición. Por un momento me confundí: la impertinente nariz de quien hacía y rehacía las cuentas imposibles para sufragar los gastos de la expedición punitiva contra Europa, me hizo recordar a aquel capitán, que después sería conocido como el SupMarcos, al que orienté durante años y a quien eduqué con mi sabiduría. Pero no, aunque parecido, quien se dice llamar SupGaleano tiene todavía mucho que aprender de mí, el más grande de los andantes caballeros.
En fin, que no tenían embarcación. Cuando puse a la disposición de esos seres mi navío, el susodicho Sup, con sarcasmo, me respondió: “pero ahí sólo cabe uno, y tiene que ser muy pequeño, y es… ¡una lata de sardinas!”, refiriéndose así a mi fragata, cuyo nombre, “Pon tus barbas a remojar” la nominaba a babor, a la altura de la proa. Hice caso omiso de tal impertinencia y, caminando por entre la multitud que anhelaba una mirada mía, una palabra al menos, me dirigí hacia la isla “No tiene nombre”, descubierta por quien esto narra en 1999. Ya en lo alto de su, ahora sí, cofia arbolada, esperé paciente a la madrugada.
Maldije entonces al averno, convoqué a diosas de todas las latitudes, llamé pues a la más poderosa de ellas: la bruja escarlata. Ella, la despreciada por los otros dioses, dados como son al machismo fanfarrón y de espectáculo. Ella, la alejada por las otras diosas, dadas a la belleza falsa de afeites y cosméticos. Ella, la bruja escarlata, la bruja mayor: Oh, die scharlachrote Hexe! Oh, die ältere Hexe!
Conociendo yo que las probabilidades de que esos seres extraños, autodenominados zapatistas, consiguieran una embarcación digna, eran exiguas, bien sabía que sólo el más poderoso de los poderes mágicos podría sacarlos del apuro y cumplir con su palabra. Ergo, llamé a la bruja mayor, la de ropaje purpúreo, quien puede alterar la posibilidad de que algo ocurra. Ella hizo cuentas y cuentos y llegó a la conclusión de que, en efecto, la probabilidad de que consiguieran una embarcación era casi de cero. Así dijo:
“Pero nada puedo hacer, si no hay una petición. Y no cualquier petición. Debe ser hecha por un Titán, un ser grandioso y magnánimo que a su buen talante cobije a quienes necesitan de un mágico evento”.
¿Y quién mejor que yo?, bramé sonoro. La dama del manto carmesí alzó la mano demandando mi silencio. “No es todo”, susurró. “Preciso es que el tal Titán arriesgue su vida, su fortuna y reputación en la odisea que esos seres pretenden. Esto es, que les acompañe con su aliento y bondad y, junto a ellos, aunque no a su lado, afronte desafíos y penares. Esto es, estará y no estará”.
Estuve de acuerdo pues mi única fortuna son mis hazañas, la vida la arriesgo con sólo existir y, bueno, mi reputación está por los sótanos del mundo.
La bruja hermana hizo pues lo que se hace en estos casos: encendió su ordenador, se conectó a un servidor en Alemania, tecleó no sé qué conjuro, modificó una gráfica de probabilidades y subió, de casi cero a 99,9 % el porcentaje, tecleó de nuevo y un zumbido de su impresora delató el papel que de ella salía. No sin antes apreciar la modernización que hay en el gremio de brujas escarlatas y similares, tomé la nota. Una única sentencia la llenaba:
“Si el titán de acero es, encuentre su semejante, que de eso depende el faltante”
¿Qué significaba aquello? ¿Dónde podría yo encontrar a algo o alguien, ya no digo parecido, sino digamos lejanamente cercano a mi grandeza? Titanes no hay muchos. De hecho, según la wikipedia de abajo y a la izquierda, soy el único que prevalece. Entonces “de acero”. ¿El hombre de acero?, lo dudo; no creo que la bruja escarlata haya recomendado a un varón. Entonces una fémina o hembra de acero.
Largo anduve. Recorrí desde la Patagonia hasta la lejana Siberia. Crucé caminos con el digno Mapuche, grité con la Colombia ensangrentada, atravesé la dolida pero persistente Palestina, pasé por los mares teñidos de la pena negra de migrantes, y volví sobre mis pasos, creyendo, erróneamente, que fracasado había en mi misión.
Pero, al desembarcar en la geografía que llaman “México”, algo llamó mi atención. Sobre aguas turquesas un navío padecía los arreglos y parches que su tripulación le daba. “Stahlratte”, se leía en un costado. Como a la bruja escarlata la encontré en la Alemania de abajo, y esa palabra significa “rata de acero” en su lengua, decidí probar fortuna. Esperé, con sabia paciencia, a que noche y sombras cobijaran la soledad del barco. Trepé con habilidad por la proa y, bordeando por estribor, me llegué a donde se ubica el centro de mando o gobierno de la nave. En ella, un varón maldecía en lengua germana con improperios y blasfemias que apenarían al mismísimo averno. Algo decía de la pena que da dejar mares y aventuras. Supe entonces que el navío contaba sus últimos días, y su capitán y tripulación pesadillas tenían de una vida en tierra firme. Las brujas escarlatas de todo el mundo confabulaban a mi favor y ventura. Pero todo dependía de mí, del escarabajo de acero inoxidable, del más grande de los andantes caballeros, de etcétera, para encontrar “el faltante”. Esperé entonces a que el capitán cesara en sus lamentos y maldiciones. Cuando hubo callado y sólo un sollozo le ahogaba la garganta, me trepé al timón y encarándolo dije: “Yo Don Durito, ¿tú quién?” El capitán no titubeó al responder “Yo capitán, tú polizón” mientras blandía un periódico o revista y amenazaba con oprimir así mi hermosa y esbelta figura. Fue entonces que, con voz potente, me presenté. El capitán dudó y guardó silencio y periódico o revista.
Después, bastaron unas cuantas frases para que ambos entendiéramos que éramos gente de mundo, aventureros por vocación y elección, seres dispuestos a enfrentar cualquier desafío por imponente y terrible que fuera.
Ya en confianza, le referí yo la historia de una odisea en curso, algo que llenaría luego los anales de las historias por venir, el más peligroso e ingrato de los quehaceres: la lucha por la vida.
Me prodigué en detalles, le hablé de una embarcación construida en medio de las montañas, sin más agua que la de la lluvia para darle vocación y razón de ser. Le platiqué de quienes habían decidido abrazar tamaña osadía, de leyendas sobre una montaña que se niega a la prisión de sus pies en tierra, de mitos y leyendas mayas en voz de sus originarios.
El capitán encendió un pitillo, me ofreció uno pero hube de rechazarlo al sacar mi pipa. Compartimos el fuego y el humo del tabaco.
El capitán guardó silencio y, después de algunas bocanadas dijo algo como: “a fe mía que gran honor sería sumarse a tan noble y descabellada causa”. Y agregó: “no tengo tripulación ahora, pues estamos ya al retiro, pero estoy seguro que mujeres y hombres se acercarán con tan solo el encanto de esta historia. Ve con los tuyos y diles que cuenten con lo que somos, humanos y navío”.
Terminada mi historia, me dirigí a quienes amenazaban con arrojarme por la borda: “Y así fue como ustedes, simples mortales, se embarcaron en esta aventura. Así que dejadme en paz y volveos a vuestros trabajos y enseres, que yo he de vigilar que el Kraken deje en paz nuestra casa y camino. Para eso he llamado a peces amigos que lo mantendrán ausente”.
-*-
Y záz, que en ese momento alguien en cubierta grita “¡Delfines!” y tod@s subieron a cubierta armados de cámaras, celulares o sólo sus ojos asombrados.
En la confusión, Durito, el más grande de los Titanes, el único héroe a la altura del arte, el cómplice de magos y brujas, se escabulló y trepó de nuevo a, ahora sí, la Cofa y desde ahí entonó cánticos que, lo juro, eran replicados por los delfines que, entre olas y sargazo, bailaban por la vida.
-*-
Más tarde, en la cena, el capitán confirmó la historia del bichito. Y desde ese momento el bichito dejó de ser “el bichito” y es llamado, a partir de ese evento, “Durito Stahlkäfer”, “Durito, el Escarabajo de Acero”.
“Una raya más al tigre”, debió decir el finado SupMarcos, tres metros bajo cubierta, err, quise decir, bajo tierra.
Ahora, con camaradería, Gabriela le corrige a Stahlkäfer la pronunciación germana; en el hombro de Ete, Durito sube a lo más alto del palo mayor; acompaña a Carl cuando toma el timón y le divierte con historias terribles y maravillosas; sobre la cabeza de Edwin le dirige en el desplegar y arriar del velamen; y en las madrugadas comparte con el Capitán Ludwig el tabaco y la palabra.
Y, cuando el mar embravece y el viento aumenta su lujurioso cortejo, el más grande ejemplar de la andante caballería, Stahlkäfer, entretiene al Escuadrón 421 relatando leyendas increíbles. Como aquella que narra la historia absurda de una montaña que barco se hizo por la vida.
Doy fe.
SupGaleano.
Planeta Tierra.
Nota: El video de los delfines convocados por Stahlkäker fue tomado por la Lupita, porque el equipo de apoyo de la Comisión Sexta, encargado de tal misión, estaba ocupado… gomitando. Sí, de pena ajena. Ahora el Escuadrón 421 tiene como misión apoyar al equipo de apoyo. Y todavía hay que atravesar el Atlántico (suspiro).
https://player.vimeo.com/video/548694843
Más videos y fotos en:
¡Delfines!




Montaña zapatista en altamar
Isla Mujeres, 3 de mayo, día de la Santa Cruz
De seguro ya habrán visto fotos y narraciones muchoooo mejores de les compas como Luis y Fortino, que la noche misma, entre zancudos, Bob Marley, reguetones y turistas gringo europeos, se desvelaron preparando sus historias entre café, cervezas y un entusiasmo que contagiaba hasta las piedras.
Ya no digamos las fotos e historias de “Enlace Zapatista.”
En Isla Mujeres, hasta los taxistas menos “politizados” saben que la Delegación Zapatista anda en sus tierras.
La Montaña ya ha entrado al alta mar, ya va lejana de Isla Mujeres, surcando el Caribe y luego el Atlántico en su largo viaje de unas seis semanas hacia la España de abajo, concretamente al Puerto de Vigo en Galicia.

Entre yates veraniegos y turistas nacionales y extranjeros La Montaña se prepara
para iniciar su viaje, discretamente, al fondo de uno de los muelles de Isla Mujeres

La delegación zapatista, lista para su partida, se despide de activistas y medios independientes que desde Chiapas y otros lugares de México y el mundo han venido a despedirles.

Últimas palabras y entrevistas, minutos antes de la partida.
https://www.blogger.com/video.g?token=AD6v5dxDsDS-ni6Ljf3Wegh0tZZRfqySv5rdJ5PJCo8TgmREsbVZJY_LXxyte7GhCf68MOTXynzxowQuPWzJOSAxlbjPYNJFMU9Es65Z00IHwO6oaQ08-HUsgfnh82Magolafce6KkTULa Montaña levanta anclas y zarpa. La poderosa Montaña arranca motores desde un puerto de yates.
El viejo y algo despintado buque-velero contrasta con los elegantes y vistosos navíos recreativos de turistas gringos y europeos y ricos mexicanos. Pero al arrancar recordamos la sabiduría de ignorar las apariencias: La Montaña salió con una fuerza y a una velocidad sorprendentes. Así inicia un viaje de ¿10 mil kilómetros? hacia el Puerto de Vigo en el Estado Español.

La foto salió mojada porque íbamos casi nadando detrás de la Montaña. Y es que ese viejo y centenario velero pesquero, casi contemporáneo al que inmortalizó Moby Dick, luego le pusieron motor y ahora, ya convertido en Montaña, sí que jala. Y como al Félix, que le gusta meterle recio a la chancla, Ludwig el Capitán de el Montaña, se arrancó con todo, según dicen, para mejor enfrentar las tormentas que se vienen…
https://www.blogger.com/video.g?token=AD6v5dwOBQrjOYmRtzMmRZ03IQFTQoCiCb8nKn4EtBH3cJtZMlNCna2yF_OPP12irv5wTKlQwESRYaG-LwboZumR32_wXta5lnSLESkaimIyqNv5rj-OL_CLR2Y6NneAVNwjV3jxKAwAquí vamos, en una lancha al límite de su velocidad, siguiendo La Montaña.
Un par de compañeras soplan el caracol y cantan con el tambor para animar la travesía.
https://www.blogger.com/video.g?token=AD6v5dzr0XeBhjQijTBpufqwuDKcCuTAHgX3HNi0wMv6Ka8jLdlwloBrEyQviYfsfqW9m61KzcJSnMLtyo_HmEIUROIuqwm8yjBjHJEh8HPbZMIJW4uu3xDC0kSbtAefMG2skO_k9A
La Montaña entrando a altamar.
En unos minutos llegaremos al límite de nuestra lancha y tendremos que
dejar que elpoderoso buque siga su largo camino.
Emotivo intercambio en altamar.
La delegación zapatista nos despide desde cubierta mientras nosotres,
desde las lanchitas hacemos nuestro mejor esfuerzo para
agradecerles su esfuerzo por hacer esta gira a Europa y desearles buen viaje.
¿A Europa?
Much@s curiosos y compas no muy cercanos a la lucha zapatista nos preguntan del viaje, de por qué se van a Europa cuando hay tanto que hacer en México y qué van a hacer allá. Tratamos de contestar como sigue, usando los comunicados del Ejército Zapatista (EZLN).
Empezamos diciendo que el 2 de mayo “La Montaña” inició el largo viaje. “Montaña” es el nombre de barco que transporta a una delegación zapatista que viaja desde Isla Mujeres, Quintana Roo, México, hacia el Puerto de Vigo, en la Provincia autónoma de Galicia, España. “La Montaña” tardará de seis a ocho semanas en cruzar el Atlántico. La delegación zapatista lleva una encomienda fundamental y ambiciosa: la lucha por la vida.
¿Lucha por la vida?
El EZLN informa que esta delegación busca encontrarse con pueblos y comunidades en Europa que, como los pueblos maya zapatistas, también luchen y resistan. Buscan así tejer un lenguaje común de rebeldía que sea mundial, lo que es cada vez más necesario y urgente, y empiezan por España un largo recorrido que busca ir a los cinco continentes.
En su comunicado “Por la vida”, dicen:
“Hacemos nuestros los dolores de la tierra. La violencia contra las mujeres; la persecución y desprecio a los diferentes…; el aniquilamiento de la niñez; el genocidio contra los originarios; el racismo; el militarismo; la explotación; el despojo; la destrucción de la naturaleza.”
El capitalismo, sigue el EZLN, es el “responsable de estos dolores.” Es un “verdugo explotador, patriarcal, piramidal, racista, ladrón y criminal.”
La delegación que cruza el Atlántico ha sido ya invitada a dialogar en 30 o más regiones o países de Europa, desde Portugal hasta Rusia y desde Grecia y Turquía hasta Noruega. Van a intercambiar palabra. Dicen ser el virus de la rebeldía. Su propuesta es radical: “No es posible reformar este sistema, educarlo… domesticarlo o, humanizarlo.” Hay que “luchar, en todas partes y a todas horas –cada quien en su terreno-… hasta destruirlo por completo.”
El Ejército Zapatista anunció que esta delegación será seguida por otras, incluyendo representantes del Congreso Nacional Indígena. Por ahora van cuatro mujeres, dos hombres y “una otroa”. Le llaman “Escuadrón 421”. Clara referencia al Escuadrón 201 mexicano que luchó en la Segunda Guerra Mundial contra nazis y fascistas. Pero hoy, el Escuadrón 421 zapatista enfrenta una batalla muy otra. Su potencia quiere formar un tejido mundial de movimientos que desafíe desde abajo y a la izquierda la actual crisis civilizatoria. El EZLN no se anda por las ramas: “La supervivencia de la humanidad –dice- depende de la destrucción del capitalismo.” Por eso, afirman, “no nos rendimos, no estamos a la venta y no claudicamos.”
La meta en Europa es asombrosamente ambiciosa. Casi un “delirio” –dicen- aunque les alienta la “certeza” de que “la lucha por la humanidad es mundial”. Pues si “la destrucción en curso no reconoce fronteras, nacionalidades, banderas, lenguas, culturas, ni razas”, “así la lucha por la humanidad es en todas partes y todo el tiempo.”
Buscan además desafiar la historia. En palabras del Subcomandante Insurgente Moisés: “Estamos siguiendo la ruta… (de)… hace 500 años” pero “en este caso estamos siguiendo la ruta para sembrar vida”, “no como hace 500 años” que fue “lo contrario”.
La Montaña, el navío que transporta a la delegación zapatista es un “velero histórico” llamado Stahlratte, o Rata de Acero en alemán. Tiene 118 años de edad, pero está en excelentes condiciones, según el portal de la Empresa “Grupo Volund”. Fue esta empresa quien le instaló un motor diésel en los años 60s. Tiene bandera de Alemania y una tripulación de cuatro personas de ese país y una de Colombia. ¿Quién paga este viaje? Eso nos preguntan –a veces con mala leche– personas que no quieren o que no entienden a los y las zapatistas. Pero no hay mano negra ni gato encerrado. No hay millonarios que nos manipulan y mueven las cosas debajo de la mesa. El viaje lo pago yo, lo paga Rosa, lo paga Grietas en el Muro y las Mujeres de la Sexta, lo paga Grietas del Norte, lo paga la RUA y Café Zapatista, lo paga la Otra Europa y Retiemble Madrid; lo pagamos miles y miles de colectivos y personas solidarias que entendemos y nos inspira la experiencia zapatista, que a coro gritamos “otro mundo es posible y está en construcción” y que tampoco nos rendimos. El viaje lo pagan, principalmente, las comunidades maya zapatistas que a pesar de ser pobres y sencillas cuentan con una imaginación y voluntad tan grandes como el que más. Así se van tejiendo voluntades y las cosas van saliendo.
Por eso, la delegación zapatista fue despedida con multitud de eventos en México y otros países del mundo. Como vimos arriba, en Isla Mujeres –o Casa de la Madre Ixchel– decenas de entusiastas seguidores les desearon buen viaje entre sonrisas, consignas, cantos y llanto. La Montaña salió velozmente, pero la despedida siguió en el mar, con lanchas que la siguieron por más 30 minutos.
Así inician los pueblos maya zapatistas una nueva etapa en su larga lucha, que creemos, es la lucha de la humanidad toda.





















https://drive.google.com/file/d/16jDdRou0WWMFZT5HzQgXU4aQquKPil5o/view?usp=sharing
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El Ejército Zapatista de Liberación Nacional inició un viaje por el mar que va en sentido contrario al que los colonizadores hicieron hace 500 años. Envía con la delegación marítima Escuadrón 421 el mensaje del aprendizaje de su lucha y su historia de construcción de libre determinación. Este es un relato del viaje de despedida, hasta que zarpan
Texto: Daliri Oropeza
Fotos: Idalia Ríe, Vanessa García y Daliri Oropeza
ISLA MUJERES, QUINTANA ROO.- La delegación marítima zapatista Escuadrón 421 miró el atardecer desde un barco que izó velas en aguas internacionales: La Montaña. Es la segunda vez que miran la puesta del sol desde el mar. Se preguntan al estar en el gran Velero: “Y así como nosotros defendemos la tierra, ¿hay quien lo defiende al mar?”.
Le preguntan a los marineros experimentados con los que viajan: “¿Y ustedes cómo le hacen para comer si no tienen dónde hacer milpa?”, “¿y cómo lo sabe el viento que vamos para allá?”.
La llaman “Travesía por la vida”. Llevan la bandera Maya que les entregó la delegación del Congreso Nacional Indígena (CNI) maya peninsular. Reconocen el pasado común. Atraviesan el mar Atlántico. La ruta es por Cuba. Aquí inician un recorrido por los cinco continentes para compartir los saberes que han puesto en marcha desde el levantamiento y su historia como pueblos tseltales, tsotsiles, choles, tojolabales y mames. Izan las velas en aguas internacionales, el Escuadrón 421 navega rumbo al Puerto de Vigo, en Galicia, estado Español.

En el muelle de despedida, el subcomandante Moisés mira cómo el barco se aleja rumbo al horizonte del mar. Sale de este lugar sagrado para los mayas, la casa de Ixchel que se encuentra en la punta sur de la Isla Mujeres. Ahí, a la orilla del mar entre arrecifes y peñas rompen las olas, es el templo de la diosa maya de la fertilidad. Después de un silencio, dio una entrevista a medios libres.
“Estamos siguiendo la ruta en donde vino hace 500 años, en este caso estamos siguiendo la ruta para sembrar vida, no como hace 500 años, es lo contrario”, dijo Moi, como le dicen de cariño, a pregunta de Pie de Página.
Los primeros pasajeros fueron las siete integrantes del Escuadrón 421, Marijose, Lupita, Carolina, Ximena, Yuli, Bernal y Felipe, quien es relevo de Darío. Les acompañaron en el barco los tercios compas y el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General (CCRI-CG) con los Comandantes David, Zebedeo y la comandanta Hortensia, hasta el 2 de mayo, día que zarparon. Al despedirles unieron sus puños. Luego se bajaron de La Montaña.
Desde un principio, el subcomandante Moises hizo complicidad con Ludwig, originario de Alemania, portador de un colmillo y un anillo en su cuello. Es el capitán del gran velero Stahlratte renombrado como “La Montaña”. Fue construido para pescar en 1903. Ahora lentamente se acerca al horizonte, donde el cielo y el mar se juntan, con zapatistas a bordo.
El Escuadrón 421 renombraráa a Europa como Slumil K’ajxemk’op, que significa “tierra insumisa” o “tierra que no se resigna, que no se desmaya”.
“¡Zapata vive!”, resuena entre las olas el grito de personas, activistas, defensores de derechos humanos e integrantes del Congreso Nacional Indígena que agitan sus manos, pancartas, mantas o celulares para despedir a la delegación marítima del EZLN.
En los ojos de las delegadas, se ve un pensamiento contemplativo de lo que viene. Miran al cielo, al mar, a quienes les despiden. El cubrebocas recuerda a los pasamontañas que usan. En el barco solo quedó el Escuadrón acompañado de la tripulación del capitán Ludwig, Gabriela Ete, Carl originarios de Alemania y Edwin de Colombia.
Esta despedida la planearon desde antes de su salida en caravana. Les abrazaron y despidieron desde el Caracol de Morelia, Patria Nueva pasando por Roberto Barrios, y de ahí, cruzar por Tabasco, Campeche, Yucatán y parte de Quintana Roo donde en todo lo largo hay construcción de carreteras y vías del megaproyecto de Tren Maya.

Las y los zapatistas hicieron rituales y formaciones para despedir al Escuadrón 421 en su travesía por el mar.
En el caracol de Morelia les dijeron “¡Semillas llevamos, semillas dejamos, semillas germinarán!”. Los medios libres como Pozol o Radio Zapatista dan cuenta de lo sucedido a través de su cobertura. Desde el Caracol de Morelia subieron a las camionetas cuatro cayucos que los mismos colectivos zapatistas delinearon, cortaron, pintaron, con una proa tallada en madera con forma de jaguar o dibujos hechos por las niñas, niños y niñoas zapatistas.
Los cayucos que forjaron con sus propias manos zapatistas sirven para contar su propia historia, la de sus antepasados la del levantamiento en el 94, la del camino de la autonomía y para resaltar la infancia y lo que hay que proteger.
La despedida incluyó un rezo con bendición por parte de los ancianos y un gran baile popular.
El ambiente festivo predominó a lo largo de la caravana. Pero también las consignas que el Escuadrón 421 escuchó antes de partir, por parte de sus compañeras zapatistas: “Más de 500 años de humillación y desprecio pero aquí estamos”; “Qué viva nuestro origen de raíz maya”; “¡Vivan l@s compañer@s de la delegación zapatista!”. “¡Viva la buena semilla que se regará en el mundo!”.

En patria Nueva, el siguiente caracol por donde pasaron les renombraron como“Ejército de Liberación Mundial”, en Roberto Barrios sonó la marimba. Habló la junta de buen gobierno, les pidió dar a conocer “cómo estamos haciendo el trabajo de nuestra salud autónoma, nuestra educación autónoma, el trabajo de la agroecología, la impartición de la justicia dentro de nuestros pueblos y la zona”.
El Escuadrón 421, además de su pasaporte, cuenta con un documento de las Juntas de Buen gobierno de todos los Caracoles. “También lleven nuestra alegría, nuestra esperanza, nuestra libertad conseguida ya a través de nuestra lucha, la resistencia y rebeldía. Lleven también nuestra esperanza, nuestras flores y fruto del trabajo”, les dijeron, además que vayan con respeto.
En Roberto Barrios, Pozol describe:
“Cuando el sol alcanzó el zenit, este 27 de abril de 2021 a las doce del día, milicianos zapatistas surgieron y se posicionaron en círculo alrededor de la ceiba majestuosa situada en frente de la entrada del Caracol. Se acercaron enseguida unas mujeres zapatistas hasta el tronco del árbol sagrado de los pueblos mayas y, en silencio, pusieron delicadamente sus manos en él, recordando las raíces profundas de la vida que defienden hasta la muerte”.

En esa despedida, la insurgente Jaquelín emitió la palabra del CCRI-CG:
“Nosotros nos vimos obligados a tomar la decisión de salir a pesar del virus que nos tiene encerrados. El sistema capitalista no se detiene y avanza con el saqueo, el despojo y la destrucción de los seres vivos, como en los proyectos del tren maya, corredor interoceánico entre otros”.
Ya con la encomienda de estos órganos de gobierno y justicia propios de los Caracoles Zapatistas, el Escuadrón 421 siguió su camino por Campeche. Ahí se encontraron no solo con la renovación de vías para hacer un tren, sino con cientos de kilómetros de monocultivo de palma africana, la cual además emite un olor desagradable.
Al hacer una parada en Chablekal, Mérida, el Escuadrón 421 tenía planeado pernoctar ahí y tener reuniones a puerta cerrada con el Congreso Nacional Indígena de la región maya peninsular. Sin embargo, fueron pospuestas y siguieron su paso para establecerse en Valladolid.
Esa noche, durante el recorrido por la autopista, la maquinaría de la constructora ICA no paraba en el tramo cuatro de construcción del megaproyecto Tren maya: Mérida-Cancún. La oscuridad de la selva contrastaba con las luces extremas iluminando las barras gigantes de cemento de la ampliación de la carretera. También se alcanzaron a ver las construcciones de estaciones.
Todo esto lo observó la delegación marítima zapatista en su camino y los tres comandantes a bordo.


Una mujer artesana con blusa bordada de San Juan Chamula camina por la playa rumbo al puesto donde vende con su familia. Atraviesa al menos tres canciones de moda distintas, pasando por tecno-pop, reguetón y ranchera, vendiendo en una charola pulseras, collares, con bordados. Pasa desapercibida. No vende mucho, los turistas bailan, beben, se acuestan en sofisticadas camas de Mar. El sol no perdona. Ella llega a una sombra donde se encuentra una carriola con su hija que observa hacia afuera. Mientras una señora obesa de tez blanca pasa con una carriola extragrande llena de objetos colgados y un bebé dormido.
Nadie parece notar que hay un gran velero con una manta que dice “Zapatistas, una travesía por la vida”.
Un taxista se enteró que llegaron los zapatistas, fue en un grupo de mensajería por celular de la colonia en donde vive llamada “Los Chiapanecos”, un territorio tomado por familias migrantes desde Chiapas en las orillas de Cancún, en el cual se hizo una comunidad, que también recibe a los parientes que salen de sus tierras. Estas familias trabajan en la isla, así como migrantes de Yucatán o de otros estados, como Puebla.
Así también Maricruz Lozano, joven de 32 años que trabaja como mesera en la playa. Llegó de Puebla y para ella es importante que la cultura “y lo bueno” de México se de a conocer en el mundo, por eso le parece oportuno que esta delegación marítima zapatista viaje y muestre lo que han hecho con sus tierras y cultura.
Ella describe que la vida en la Isla a veces parece monótona. Hay que trabajar, y siempre hay que atender a personas extranjeras. Es más común escuchar a la gente hablar inglés que tsotsil, tseltal o tojolabal.

Los turistas parecen ser mayoría, llaman la atención pues les gusta exhibirse ante el agradable viento que refresca la Isla, usan diminutos carros abiertos como si la isla fuera un campo de golf.
Se siguen en estos carritos, unos a otros contratados por sus paseos de lujo y parecen hormigas que avanzan rumbo al sur, donde se ubica una zona arqueológica fundamental para los mayas: La casa de Ixchel, sitio sagrado para los pueblos mayas que visto desde arriba tiene forma de vientre.
Los zapatistas la invocan en sus comunicadosy la eligen como epicentro de una nueva toma, ahora del mar. Ixchel era la diosa del amor, de la luna y la fertilidad, del agua, las medicinas. Trabajadores de este sitio arqueológico cuentan que hay apariciones, milagros y premoniciones en este sitio.
Cuentan que en esta punta sur de Isla Mujeres se pueden aparecer fantasmas de mujeres que no habían podido dar a luz o que hacían muerto en el parto. Hablan de apariciones y de cosas sobrenaturales que han pasado, y hasta llegan a contar sobre mujeres malas que se llevan a los hombres.

Pero en este templo predomina la cruz maya derruida por la sal de mar. Está justo después de una zona ecológica privada y a todas horas hay turistas de tes blanca hablando en inglés pidiendo información pues el sitio no la ofrece.
Desde la proa del barco La Montaña, loadelegadoa Marijose observa la casa de Ixchel. La caravana ha estado llena de ofrendas y rituales. Este barco no se queda atrás. Antes de zarpar, la delegación marítima da una vuelta en círculo en el barco. Es una tarde con muchas nubes y viento fuerte. La Marina publicó que habría mal tiempo y tormentas. Pero para los zapatistas ya es el tiempo. Zarpan un día antes del 3 de mayo, día de Chan Santa Cruz, cuando los mayas rebeldesdel siglo 20 hicieron su propio gobierno basado en la autonomía y la libre determinación.
La bandera maya con la que cruza el mar el Escuadrón 421 tiene los colores de los diferentes tipos de maíz, tiene los siete rumbos y porta a los guardianes del pueblo. Rojo es donde nace el sol, negro donde se oculta, blanco es donde nace el aire al norte, amarillo donde se oculta, el azul es corazón del cielo y corazón de la tierra es de color verde. La van a izar en altamar.
“Les vamos a compartir (en Europa) que está en riesgo la vida tanto para los de la ciudad como del campo, es tiempo de despertar. Si no hay vida, no habrá nada (…) Hay que luchar contra el capitalismo porque destruye a la madre naturaleza, a nosotros no. Están los hechos que en estos 500 años no hemos destruido, pero el capitalismo sí. Lo ha destruido, lo ha contaminado. Cada vez peor, por eso dijimos de que se va a desmoronar un día, y es ahí donde así a todos nos va a llevar a la fregada”, asegura el subcomandante Moisés en entrevista, quien queda mirando la línea que se hace cuando ya no ve La Montaña donde se juntan el cielo y el mar.



Firmemos y difundamos
Ampliamente.
Grupo paramilitar priva de la vida a Pedro Pérez Lunez en patrullaje de la Guardia Nacional.
A pesar del otorgamiento de medidas cautelares a 12 comunidades del municipio de Aldama, el Estado mexicano sigue indiferente. Los ataques armados no cesan y el día de hoy se pierde una vida más.
Firma la acción urgente aquí: https://bit.ly/3tvTDGv

AVISO IMPORTANTE 👆🏿
El diálogo con CIPOG EZ y OCSS programado para hoy 7 de mayo se pospone hasta nuevo aviso.
Hacemos de su conocimiento que hoy por la mañana recibimos un mensaje desde la Montaña Baja de Guerrero para denunciar que hubo otra represión contra sus pueblos.
A una semana de la movilización para proteger a los niños, en la región de Chilapa, cuatro compañeros de las comunidades fueron detenidos. Las comunidades se movilizan buscando su liberación.
Nos dice uno de los voceros del CIPOG EZ:
“A nombre de los pueblos que resistimos la enbestida, paraestatal, y paramilitarar del Estado Mexicano y contra el capitalismo. Queremos comentar lo siguiente: ¿Se podrá platicar con su equipo de apoyo y los hermanos que apoyan la resistencia, para posponer la charla videoconferencia programada hoy a las 7 pm? Ya que se presentó un grave problema retuvieron a varios compañeros en la región de Chilapa y bajaron en la comunidad a resolver la situación… Por lo que piden de favor que si hay posibilidad de posponerla… Saludos compas y espero que nos comprenda esta situación tan delicada que hoy ya se está concentrando las comunidades en asamblea para buscar salida a dicha detencion de compañeros…abrazos fraternos a la distancia.”
Se puede comprender que la difusión de la resistencia de los pueblos indígenas de Guerrero es extremadamente importante.
Por eso les pedimos que junt@s, no les dejemos sol@s. Su lucha, bien sabemos, es nuestra lucha.
Por eso en breve les avisaremos de la nueva fecha para programar este necesario dialogo. Si tienen preguntas, sugerencias, propuestas o quieren enviar un mensaje de solidaridad a l@s compas de Guerrero, favor de escribirnos por aquí o un mensaje en Facebook “Grietas en el Muro”.
Gracias